domingo, 28 de agosto de 2022

Del cristianismo al comunismo


 

"42Todos los creyentes se dedicaban a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión fraternal, a participar juntos en las comidas (entre ellas la Cena del Señor), y a la oración.

43Un profundo temor reverente vino sobre todos ellos, y los apóstoles realizaban muchas señales milagrosas y maravillas. 44Todos los creyentes se reunían en un mismo lugar y compartían todo lo que tenían. 45Vendían sus propiedades y posesiones y compartían el dinero con aquellos en necesidad. 46Adoraban juntos en el templo cada día, se reunían en casas para la Cena del Señor y compartían sus comidas con gran gozo y generosidad, 47todo el tiempo alabando a Dios y disfrutando de la buena voluntad de toda la gente. Y cada día el Señor agregaba a esa comunidad cristiana los que iban siendo salvos."

Los textos en negritas son únicamente para destacar las frases.


Dirán que soy profano... reconozco que carezco "de conocimientos y autoridad en cuestiones" religiosas, pero para mí, lo descrito en la Biblia, en los Hechos de los apóstoles, capítulo 2 versículos del 42 al 47 es comunismo puro.

Desde la adolescencia (entonces no sabía que existía algo que la Wikipedia define como "comunismo cristiano"), pienso que los cristianos y los comunistas tienen únicamente dos diferencias:

  • El cristiano cree en un ser superior Dios, y que, mediante su amor, es posible disfrutar de un mundo de respeto total, de hermandad, de solidaridad, de felicidad total, luego de la muerte (Dios y la otra vida).
  • El comunista cree en la capacidad del hombre para convertirse en verdadero ser humano, permitiendo que su conducta sea de la un prójimo llamado camarada, que jamás haría daño a otro ser humano o al medio ambiente, esto permitiría crear el mundo feliz tan soñado por todos... y eso se hará en este mundo, en esta vida (el hombre y en esta vida).

Sin duda, en una u otra concepción, hay muchas razones para no alcanzar ese sueño, el origen de todas estas razones, en ambos casos, es la misma: el hombre.

Personalmente, creo que el comunismo ha existido en dos etapas de la humanidad únicamente:

  1. En la prehistoria cuando los hombres cazaban juntos y compartían lo obtenido, viviendo en comunidades. y 
  2. Cuando surgieron las primeras comunidades cristianas
En otras palabras todo lo que se llamó "Comunismo" en la Europa del Este y otros países del mundo, no ha sido más que la farsa de unos cuántos "dirigentes" que crearon una dictadura, en la que ellos eran los "elegidos" salvadores de la humanidad... farsa que costó millones de engaños y sobre todo, vidas.

Adicionalmente diré que me sorprendió el descubrimiento que hice en la Wikipedia, porque, en mi opinión, ambas filosofías (cristianismo y comunismo) son excluyentes: dan diferente soluciones al problema fundamental de la filosofía.

viernes, 26 de agosto de 2022

Del Infantojuvenil al Infarto-Senil


Cuando infantojuvenil, pensaba que el infarto era solo al corazón, con el tiempo aprendí que no, que infarto puede ser a muchos órganos, quizás a todos. Eso me pasó porque no estudié medicina. 

De chico eso quería ser: médico.

Sin duda la influencia fue que mi padre trabajaba en el Hospital "San Juan de Dios" de Santa Ana, y era afortunado pues me permitían entrar porque era el hijo de mi papá y en ocasiones, cuando estaba de turno, le llevábamos comida.

Vi tanta necesidad en ese hospital, tanto dolor, que imagino que eso me hacía pensar, que como médico, podría servir de calmante a esa realidad... pero no estudié eso. Al final ingresé a estudiar ingeniería eléctrica, porque alguien me aconsejó que era la carrera del futuro y que se haría dinero con ella.

Luego de un año, pensé que lo mejor era irse a electrónica, porque era necesario crear medios de difusión (radio y televisión) al servicio del sueño irrealizable, y era necesario manejar esa tecnología, coincidí con Gregorio en eso, porque él también pensaba lo mismo cuando ingresó al tecnológico...

Finalmente luego de tanta vuelta y carreras iniciadas y abandonadas, terminé metido y finalizando otra cosa... 

He aprendido mucho de mucha gente, espero que alguien haya podido aprender algo conmigo a su lado, eso me basta para ser feliz y morir en paz.


miércoles, 24 de agosto de 2022

De la pasión a la presión



Un día Flavio "Josefo" un ex compañero de trabajo, me comentó que había leído algo que le pareció gracioso y verdadero: "cuando era joven tenía tiempo pero no dinero, hoy tengo el dinero pero no el tiempo" y a continuación, comentaba ejemplos como el cable (televisión), reuniones con amigos para comer, para el teatro, etc.

Me causó gracia, me hizo recordar que, en la adolescencia, una de mis ambiciones mayores era poder entrar al cafetín "Anita" en Santa Ana y pedir un fresco de ensalada, porque me habían comentado que allí te servían en unas copas grandes y te daban una cuchara para comer la fruta, porque ese fresco si que tenía frutas... tenía todo el tiempo del mundo... pero la bolsa de dinero más vacía de la tierra.

Igual me pasaba con las minutas de Alaska, que vendía en la entrada principal del Colegio Bautista y hasta con el chilate y nuégados de la Niña Chila. En cambio me alcanzaba para el fresco añejado de un pequeño chalet frente al Instituto, que vendía un fresco de piña que rondaba la chica, por el nivel de fermentación...

A lo mejor ahora, si el cafetín "Anita" existiera, podría entrar y tomar los frescos de ensaladas que la próstata y la vejiga me permitieran para llegar en orden a la casa... es decir no solo los que quisiera sino los que pudiera tomar... en cambio si puedo disfrutar los nuégados y chilate que de tanto en tanto voy a comprar donde la Niña Chila (que ya no está más, pero sigue su hija) y comparto con mis viejos.

Cuando se es bicho se come de todo y lo que falta es "plata y panza"; hay pasión por la comida, por la amistad... varias decenas de años después, lo que abunda es la presión (alta o baja), y hay que cuidar lo que ingresa al organismo... Poco a poco, el bolsillo deja de estar vacío, a lo mejor no abunda, pero se sobrevive... y el organismo hace lo mismo... hay que cuidarlo, atenderlo, limitarlo.

63 años y todavía contando solo años.. porque las historias se acabaron hace años... 63 años y contando...


martes, 23 de agosto de 2022

De la protesta a la próstata



Tendría unos 16 años cuando cantaba en el hogar paterno “La vida no vale nada” de Pablo Milanés, al finalizar levanto la vista de lo que hacía vi que mi madre me miraba y lloraba

Me sentí extraño… no recuerdo si le dije algo o solo la miré… no creo haberla abrazado, eso lo aprendí luego de los 50… ella me presentó, con sus historia a un sujeto apellidado Debray y con él a un argentino médico de profesión, guerrillero de vocación... en sus ojos vi la indignación ante la injusticia y la eterna solidaridad de compartir la pobreza con otros, para que todos comiéramos igual... católica en el día día, aunque muy pocas veces la ví en misa... hoy en su final, con su reciedumbre, me sigue enseñando lo que es amor.

Cuando tenía 150 libra menos, buenas rodillas y sueños en abundancia, la vida era complicada, arriesgada, pero valía la pena... la muerte cabalgando a nuestro lado (como escribió el poeta), pero teníamos amigos a toda prueba, de esos que solo aturraban la cara ante los golpes, las torturas, y mantenían la boca cerrada, esa calidad de amigos… de hermanos, por eso. cuando alguno de ellos se fue, les despedíamos cantando "La milonga del fusilado".

Cuando la pasión abundaba, había que entender que mucha de ella era solo "Para vivir" porque "La felicidad" no era evasiva, estaba allí en el día a día...  la vida a mil por hora obligaba al ahora, pero imaginando el futuro, en caso lo llegáramos a ver, porque sabíamos que lo que escribió el poeta era cierto.

Mi mayor miedo siempre fue salir del país, porque imaginaba que al regresar no me dejarían entrar, puta ¡sí que tenía miedo al exilio!, por eso me quedé… ahora, deseo que mis hijos se larguen, mis sueños se quemaron… los de ellos apenas inician.

Con 63 años, aun me emociono al escuchar “Por ti vamos a vencer” de los Inti Illimani, porque era el ánimo en los desvelos, el sudar helado del miedo escondido, lo que mis hijos podrían tener… por eso, un día ebrio, les pedí perdón por haberles fallado…

martes, 2 de agosto de 2022

Paty

La última semana de julio ha sido tensa, no solo por las novedades que se van dando en el trabajo, sino porque el 1 de agosto llegará pronto. Y, como canta Barry Manilow: "I been trying for hours just to think of what exactly to say...", pienso empezar con una broma, por ejemplo iniciar cantando "Soyuz nerushimi respublic svadonic...", pero no me la puedo completa; a lo mejor darte un abrazo y un beso en la frente como un "chiclito" (no se si recuerdas esa broma tonta de adolescente), a lo mejor tocar el timbre y esconderme... 

Domingo por la noche, voy a dormir emocionado que mañana es 1 de agosto, normalmente me duermo esuchando Radio Láser, al encenderla escucho a Randy Newman, canta "Short people" y recuerdo la broma que siempre te hacía, toda la vida antes de septiembre de 1979, 43 largos años...

Me amanece temprano, como en la adolescencia, y a las 5 a.m. estoy listo para salir, el carro es prestado y no lo conozco bien, así es que en la primera parada me sorprende la alarma y no puedo apagarla, pido ayuda por teléfono y mi hija, propietaria del vehículo me indica cómo. Lo soluciono, busco el cajero automático y no tiene fondos, ¡Carajo! elijo entre seguir buscando un cajero o caminar y voy a la siguiente parada, cargar gasolina... Ya llevo más de 30 minutos de retraso, así es que el cajero queda para después.

Avanzo a fabulosos 20 MPH, lo que mi experiencia de conductor de tres días en vehículo prestado me permite y, voy deshilando ideas, pensamientos, recuerdos, vivencias, cientos de tristezas y miles de alegrías que vivimos... momentos felices, alguno doloroso, pero sobre todo, voy convencido que podré vaciar mis recuerdos sin temor. Raro en mí, llego con un retraso de unos 15 minutos, "argumentaré que fue el tráfico" pienso  y toco el timbre.

Pasa lo de siempre contigo, me botas el esquema. Apareces con tu enorme sonrisa, tu pelo alborotado y de una vez te vas al abrazo, me sorprendes y quedo en blanco, te abrazo y libero, pero siento que el abrazo se mantiene, me avergüenzo, pero es el reflejo de tantas despedidas dolorosas... este es diferentes, es un abrazo guardado por enormes 43 años 11 meses.. Y justamente eso me dices al abrazar, 43 años... 4 décadas....

Lo que viene después es que noto tu acento diferente, a lo mejor el viajar por otros países, el tanto tiempo, lejos de El Salvador... 

Lo que viene después es ir a desayunar, sentarnos y empezar a contarnos la vida... encontramos inesperadamente a Nohemy V. y nos saludamos brevemente... lo que viene son un par de horas sentados allí hablando, hablando... es el desahogo, el contar lo que pasó con mi vida, la alegría de saber lo que pasó contigo, el conocer esas cosas que solo los amigos se cuentan... porque solo ellos pueden guardar...

Lo que viene es lo que siempre hicimos, confesarnos la vida sin temores como los viejos amigos que desde la adolescencia fuimos...

Lo que viene es la alegría del reencuentro... tanta alegría que hay que compartirla y nos recordamos de Esperanza y vamos a buscarla... No la encontraremos pero la tecnología nos permitirá re establecer el lazo contigo (lo importante)... rápidamente también nos contará de su vida, recordaremos a varios en el bachillerato del INSA y repentinamente te dice: "cada vez que oigo la canción Mandy, me acuerdo de vos, ¿Quién la canta?" sonrío porque me pasa lo mismo y sin pensarlo le digo Barry Manilow y nos reímos... la hora del almuerzo nos hará retirarnos.

Lo que viene es compartir más plática y tu pagar la cuenta, porque me recuerdo que ando sin dinero ya que el cajero no tenía y no he buscado ninguno aquí. 

Lo que viene es dejarte de nuevo en casa, viva, entera, a pesar de mi inexperiencia como conductor, de las puteadas por manejar lento y de algún susto que vi que pasaste...

Lo que viene es el largo regreso a San Salvador, que me exige un descanso en San Andrés, donde hay un cajero y puedo descansar un rato para comer una paleta... y pensar, y recordar...

Lo que viene es el natural temor de no verte pronto de nuevo y la tristeza normal de las despedidas, la maldición de vivir en un país que expulsa a sus mejores hijos... pero la certeza de que vencimos, porque estamos vivos, aun cuando implicara que te quedaras fuera del país.

Lo que viene es agradecerte que conserves el Osito, eso indica que el cariño es correspondido... yo te doy malas cuentas del osito Misha, hube de enterrarlo y jamás regresé por la casa en la que lo hice.. 

Lo que viene es decir que te quiero un montón, cuídate y ojalá nos volvamos a ver pronto.

sábado, 2 de julio de 2022

Gladiador

Imagen sin propósito comercial,
solo con fines ilustrativos

En ocasiones, repito películas y generalmente, puedo ver detalles que no ví la primera vez.

Eso ha ocurrido este fin de semana con Gladiador, película protagonizada por Russell Crowe; Joaquín Phoenix; Connie Nielsen  y que, en el año 2001, obtuviera Oscar por mejor película, mejor actor, mejor sonido, mejor actor de reparto, mejores efectos visuales, adicional a varios Globo de Oro (incluyendo mejor película) y otros más.

Pues en esta ocasión me fijé en los momentos previos al montaje de los "juegos" en el Circo Romano. 

Ocurre como la solución a una necesidad del César (el emperador de Roma y sus territorios): reducir la atención de los problemas existentes en la ciudad y eliminar, así, la voz de algunos senadores que buscan solución a tales asuntos.

El César, como su máxima idea brillante le dice a su hermana. “Le daré al pueblo una visión de Roma y me amarán y olvidarán el tedioso sermón de unos cuantos ancianos. Le daré al pueblo la gran visión de sus vidas” 

Inicia la promoción del Circo entonces. Posteriormente se verá un diálogo entre los senadores Craco y Cayo: 

Cayo: Juegos, 150 días de juegos

Graco: No es tan tonto como creí (refiriéndose a César)

Cayo: ¿Ah sí? Toda Roma se reiría de él si no temieran a sus pretorianos (siempre refiriéndose al emperador)

Graco: Miedo y gozo, peligrosa combinación

Cayo: ¿Crees que el pueblo se dejará seducir por eso?

Graco: Ceo que (el emperador) sabe lo que es Roma. Roma es la plebe, hará magia para ellos y los distraerá. Les quitará la libertad y seguirán aplaudiendo. El poderoso latir de Roma no está en el mármol del Senado está en la arena del Coliseo, les traerá la muerte… y lo amarán por eso.

El complemento ideal llega después: lanzan pan a la tribuna. Memorable escena en la que los carros floridos (identificados plenamente) del Emperador, ingresan a la arena del Coliseo y empiezan a lanzar pan a las manos que de inmediato se extienden para "recibir" el donativo.

Y todos felices...

De allí es que surge el viejo dicho de algunos políticos en muchos países: "al pueblo, pan y circo"... y todos felices.

sábado, 25 de junio de 2022

Descansa en paz


 ¿Qué lleva a un chico a derrotarse por la vida y decidir abandonarla?

Personalmente apoyo la eutanasia, porque creo que en sociedades tan injustas como las que vivimos, un viejo debe poder decidir finalizar la vida cuando es carga, ya ha vivido, ya ha cumplido su cometido, seguramente ha logrado sus objetivos. Porque el Estado asumirá demencia, ignorará su situación, la evadirá y al final cada quien deberá ver por sus huesos.

Pero ¿un joven?

¡Carajo! pienso que debe ser una enorme soledad, una desesperación insuperable, un desgano total. Llámese depresión o cualquier otro nombre que denomine un estado mental especial, diferente... En países como el nuestro ¿Qué interés puede tener el Estado en apoyar a sus ciudadanos para superar esos estados mentales que requieren apoyo médico?

Sin duda que me duele la noticia... 

Yo te recordaré siempre como el chico alegre que llegaba a casa para "hacer tareas" y jodían como niños, y jodían hasta que llegaba yo y entonces todos se ponían serios... y luego me retiraba y empezaba otra vez la jodedera...

Te recordaré cuando llegaste a ver a mi hijo al hospital, el día que casi se nos muere... y a mí me extrañó verlo a tu lado tan triste, tan serio, totalmente anormal... ahí supe que algo grave le pasaba... Siempre te recordaré como el camarada fiel, alegre, solidario.

Descansa en paz.

viernes, 20 de mayo de 2022

...los mismos de siempre...


Viernes triste... leo en Revista "Proceso" de México, que "...el miércoles (18 de mayo) por la noche, alrededor de las 21 horas, César Vladimir, de 36 años, y su hijo Malthus Alexander, de 7,ambos de nacionalidad salvadoreña, intentaban cruzar atados a un cable con garrucha sobre el Río Suchiate desde el poblado El Carmen, desde Guatemala, hacia el poblado Talismán, del lado mexicano" y, en el intento, fallecieron.

Para completar el drama, la revista agrega que: "La también salvadoreña Marina Alexandra “N”, de 26 años de edad, esposa de César y madre de Malthus, sí alcanzó a cruzar el río; del lado mexicano empezó a gritar y pedir auxilio a los cuerpos policiacos y migratorios de ese paso fronterizo, quienes de inmediato reportaron a los servicios de emergencia, que anoche (miércoles) mismo se aproximaron, pero no encontraron a las dos personas"

El río los arrastró. El jueves "encontraron el cuerpo del niño sobre unas piedras del Río Suchiate a la altura de la comunidad El Chical, en el mismo municipio de Tuxtla Chico"... "Una hora después fue localizado el cuerpo de César Vladimir “N” a la altura de la comunidad Francisco Villa, también en el municipio de Tuxtla Chico."

En El Salvador, ese mismo jueves por la noche, Yolanda, mi amiga del alma, compartió un enlace de "Radio Ambulante", es una entrevista a Oscar Martínez, periodista salvadoreño y hablan sobre migrantes y el libro: "Los migrantes que no importan".

Nada nuevo... el 23 de junio de 2019 (4 años atrás)  "Un refugiado salvadoreño y su hija de un año y 11 meses murieron ahogados"... "al ser arrastrados por la corriente del Río Bravo, que intentaban cruzar por Matamoros, Tamaulipas, hacia Estados Unidos".

Esos son los que supimos, los que llegaron a crear una noticia, hay cientos, miles, anónimos...

¡Qué dolor, seguimos siendo los mismos de siempre!, los eternos indocumentados, los que obligaron a Reino Unido a exigirnos visa, los que apenitas volvieron, los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera, los tristes más tristes del mundo, los mismos de siempre, los salvadoreños.

sábado, 5 de febrero de 2022

El adiós de mi madre


El canto que siempre me recuerda a mi madre...
Es "Arrurú la Faena" del Grupo Illapú,
colocado aquí solo como ilustración sin ningún fin comercial.

Vengo de reunirme con mis padres y mis hermanos, fue una reunión de solo nosotros, la familia que fuimos, que somos, que seguiremos siendo siempre...

Vengo de reunirme con mi familia inicial y escuchar a mi madre despedirse, se siente mal, no se rinde, pero como siempre, es realista. Cree que el final de su vida se acerca.

Con su valentía y solidez de mujer obrera (desde su trabajo de ama de casa, esposa, madre de familia, de profesión "canastera" como ella siempre se definió) nos dice que quiere dejar todo arreglado. Lo veía venir, pero ¡carajo! pega.

Vengo de Santa Ana y por primera vez en mi vida, creo, les pude decir a los dos (a mi padre y a mi madre) que los amo. Traté de justificar que cuando mi vida tomó otros rumbos, aprendí a endurecerme un cacho, al punto que hasta a mis hijos me ha costado abrazar. Pero que les amo.

Pude decirles que les agradezco todo su sacrificio, que lo que mis hijos disfrutan es gracias a ellos, que los colegios que estudiaron, los trabajos que he tenido, los salarios que he ganado, los éxitos de mis hijos son gracias a que ellos se esforzaron, sin importar horas, desgaste físico, mental...

Mi padre guarda silencio, aunque en su rosto de viejo se refleja alguna satisfacción del trabajo hecho.

Mi madre, la señora que apenas estudió segundo grado, que creció vendiendo tortillas en las calles del Barrio San Esteban de San Salvador, prácticamente dice adiós a la vida, con entereza, con orgullo del trabajo bien hecho, con la seguridad de que algo hemos aprendido de su ejemplo. No tengo idea cuánto tiempo más esté con nosotros, lo que sé es que en mi vida estará hasta el día que yo muera. 

sábado, 15 de enero de 2022

El pueblo natal


 

En El Salvador de mi infancia-adolescencia, todo el que quisiera estudiar nivel superior al bachillerato en el interior del país debía moverse del pueblo en que estudió; si el estudio era técnico a Santa Tecla o San Salvador y si era universitario a San Salvador, o los primeros años Santa Ana o San Miguel y luego a San Salvador, si era militar a San Salvador, si agronomía a la Escuela Nacional de Agronomía en el Valle de San Andrés. para avanzar, había que salir del pueblo.

Eso generó un nivel de pobreza más zonificado, pero ese análisis es de otro post, el presente es para la nostalgia (Pena de verse ausente de la patria o de los deudos o amigos).

Nací en Santa Ana y estuve allí hasta finalizar el bachillerato, luego hube de venir al Tecnológico de San Salvador y luego de seis meses de búsqueda de trabajo, me quedé definitivamente en Santa Tecla.

Mi pueblo, me gusta recordarla como lo hacen* Claribel Alegría y Darwin Flakol en "Cenizas de Izalco", un libro que leí en bachillerato:

“Santa Ana es pequeña. Se extiende desde la iglesia de Santa Lucía donde la tosca virgen de piedra ofrece sus ojos -dos huevos fritos en una sartén-, a los vagos del parque de enfrente, hasta la ceiba de raíces nudosas, de tronco de pata de elefante gigantesco, de ramas como árboles horizontales que abrigan a las vendedoras de pupusas de faldas amplias y blusas escotadas. Y va más allá. Se extiende hasta la puerta del cuartel, donde el centinela libra su batalla inmóvil contra el sueño, y el coronel, cogiéndose las manos por detrás, le frunce las cejas a su enemigo sutil; el polvo que se atreve a opacar el brillo de sus botas.

En la otra dirección, Santa Ana se extiende desde el cruce de ferrocarril (Pare, Mire, Oiga), desde el camino que viene de Chalchuapa y lleva carretas de bueyes y gente descalza al mercado, hasta la otra puerta, donde está el beneficio de café (el más grande del mundo),y las cinco residencias blancas tipo pastel de bodas de don Jaime y de sus hijos”.

Cuando chico había crecido ya algo, no tanto como hoy. en 2013, caminé parte de ella y ha cambiado  (como toda la vida).

Viviendo lejos del pueblo en el que nacimos la nostalgia se va superando poco a poco, pero sin duda hay canciones que nos hacen recordar cosas bellas de la infancia.

Las tres mías son:

"Distancia", ese bellísimo poema escrito por Alberto Cortez; 

"Pueblero de allá Ite", especialmente la versión del "Quinteto Tiempo";

"Mi pueblo natal" escrito por el maestro Jairo Varela e interpretado por su grupo "Niche" (Colombia). Cuando crucé el Lempa, entendí muchas cosas que antes solo imaginaba, conocí el trapiche en vivo, y una noche, debí viajar de pasajero, en moto, hasta San Miguel. Todos los pueblos que cruzamos estaban a oscuras, alumbrándose con "candelitas" (luces de espelma), era época de guerra y los "apagones de luz" y "paros al transporte púbico" comunes. Así era la guerra del otro lado del Lempa.

Sin duda, los acuerdos de paz fueron un logro de la gente que sufrió la guerra, que fue real.

Pues bien, esas son mis tres canciones, que reviven la nostalgia en el pueblo en el que viví mi infancia y adolescencia.