Retomo el pensamiento de hace muchos años, que me llevó en el 2010 a escribir "La doble nacionalidad", pues resulta que hoy al escuchar a este opinador hablar con total seguridad de temas del país y de salvadoreños, me pongo a pensar que hoy, no sólo están tomando decisiones en el poder, sino que están opinando (como lo hacían en aquella época), solo que hoy con la ayuda de las redes son más influyentes y defienden sus posiciones con la claridad de que el futuro de ellos no está aquí, en El Salvador.
Ahora les concederán diputados y entonces crearán leyes.
Revisando en San Google, encuentro, solo como ejemplo, que aquellos que se han vuelto ciudadanos estadounidenses, hacen un juramento de ciudadanía y, al preguntar al mismo santo, qué contiene ese juramento, dice lo siguiente:
El Juramento de Lealtad (Oath of Allegiance) para la naturalización en EE. UU. es una promesa formal en la que el solicitante renuncia a lealtades extranjeras, se compromete a defender la Constitución y las leyes estadounidenses, y promete servir al país. Este acto, realizado en una ceremonia, marca el paso final para convertirse oficialmente en ciudadano estadounidense.
Lo que dice el texto del juramento (traducido):
El texto del juramento implica renunciar a lealtades extranjeras, defender la Constitución (de los Estados Unidos por supuesto), y servir al país (incluyendo el uso de armas o servicio civil si la ley lo requiere), comprometiéndose a hacerlo sin reservas.
Puntos clave del juramento:
Renuncia: Abjurar de toda lealtad a estados o soberanías extranjeras.
Apoyo: Defender la Constitución y las leyes estadounidenses.
Servicio: Comprometerse a tomar las armas o realizar labores nacionales bajo mandato legal.
Compromiso: Asumir la obligación libremente y sin reservas.
La ceremonia, realizada de pie y con la mano levantada, se toma en inglés, permitiendo USCIS modificaciones por motivos religiosos o médicos.
Desconozco si esos motivos religiosos o médicos, permiten renunciar a la renuncia, dudo que así sea y entonces la pregunta lógica es: Si un buen día, los Estados Unidos decidieran entrar en guerra con El Salvador ¿de qué lado estará su lealtad?
No seamos tan dramáticos de pensar en una guerra, pensemos en simplemente en una situación cualquiera (tan comunes en estos días) en los que tenga que decidir de qué lado está su lealtad. ¿De qué lado estará?
Parece una respuesta práctica: la mayor parte de su vida está allá, la jubilación está allá, la familia está allá, el hogar, la casa, los hijos, nietos están allá...






