martes, 15 de septiembre de 2026

Complejo Educativo Walter Soundy, Santa Tecla

Imágenes tomadas del Facebook del CEWS,
sin fines comerciales, solo ilustrativos


El último desfile de 15 de septiembre que recuerdo haber visto en directo, fue el del año en que yo estaba en 3ro. o 4to. grado, de la Escuela Urbana de Varones "David J. Guzmán" en Santa Ana, me ofrecí voluntario para marchar y el día del desfile, luego de muchas horas de ensaño, marché. 

Por mi tamaño yo era uno más en la última fila del bloque de la escuela (se ordenaban por estatura, los más altos al principio). Lo que más recuerdo de ese momento, es que la escuela que desfilaba tras nosotros, marchaban en orden y compasados, estaba tan impresionado que me quedé retrasado porque me agaché para ver todos los pies moverse simultáneamente y me tocó correr para alcanzar el desfile de la David y seguir marchando. Así era de distraído.

Cincuenta y tantos años después por razones familiares, me tocó ir de nuevo a presenciar un desfile, el de Santa Tecla. Me impresionó en general el esfuerzo de los docentes de todos los centros educativos (públicos y privados), de los alumnos y de los padres que por las aceras caminan al lado de los marchantes para acompañarles. Algunos centros tenían responsables de servir agua a quien lo solicitara dentro de la marcha e incluso vi un par de chicas con uniformes de enfermeras marchando al final con su botiquín en la mano.

Pero sin duda, quien llamó más mi atención fue el Complejo Educativo "Walter A. Soundy", un centro educativo que, evidentemente, tiene una buena cantidad de estudiantes, pero más allá del largo de su bloque, me llamó la atención que una de las secciones de ese bloque, estaba formada por leyendas (cadejo blanco, cadejo negro, cipitío, siguanaba, cura sin cabeza, carreta chillona, princesas pipiles que no alcancé a identificar) pero más allá del esfuerzo artesanal y aplicación del ingenio para hacer los disfraces y piezas de leyendas, una persona (imagino que profesor) a grito limpio contaba la historia de algunos de los allí representados, creo que muy pocas personas tomaron atención a esto, pero ocurrió.

Otra sección llevaba cultura, allí hacían presencia los "talcigüines" de Texistepeque, la celebración de la flor de mayo de Panchimalco, los historiantes, que representan la lucha de moros y cristianos en la expulsión de los musulmanes de la península ibérica.

Viendo este enorme esfuerzo de alumnos (esos trajes bajo el sol) y representar pasos del baile cada tantas esquinas o cuadras y de los maestros o maestro que asumieron la tarea de popularizar cultura nacional pienso en que el desfile patrio puede convertirse en un verdadero desfile patrio, formativo y educativo sobre el ser salvadoreño. 

Que el aprendizaje no sea solo de los jóvenes que representan esos momentos históricos o tradicionales, sino que los espectadores (acompañantes de los marchantes o no), también aprendamos. 

Desde este rincón de la enorme web, mi saludo, reconocimiento y felicitación a los docentes que han sido responsables de este esfuerzo, que a lo mejor no fue comprendido por los salvadoreños residentes de Santa Tecla, en esta época que nos impresionamos más por un robot de 2 o más patas.

 

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