miércoles, 25 de septiembre de 2013



Hay días en los que todo el amor del mundo pareciera que está aquí. Entonces dan ganas de reconciliarse con la vida, que la nostalgia se retire, que lo doloroso del pasado se reemplace con la sonrisa de los que tanto amamos. Entonces sueño que este país tendrá mejores días, alcanzará la felicidad y será su gloria mayor el conservarla. Cuando eso ocurra, Salarrué y Claudia Lars dejarán de ser nombres desconocidos, sabremos que son pseudónimos de grandes salvadoreños y leeremos su obra, y la discutiremos y en los buses nos alegraremos escuchar a los niños reírse a carcajadas por un cuento, y en los actos de fin de año, podremos ver a los niños representar a la Juana (la de la honra) o a lo mejor aquel cuento que contaba sobre 1932 sin contarlo, y enamoraremos con sonetos de Claudia. Alberto Masferrer será lectura obligatoria, pero no para un examen en el que "copiemos para pasarla", sino para discutirlos, asumirlos; y la poesía resurgirá desde las páginas de los Espino (Alfredo y Miguel Angel) y Ambrogi, Gavidia y esos profundos dejarán de ser elevadísimos para convertirse en parte de nuestro diálogo dominguero, de la plática "cueshte". Hay días que la alegría está aquí, dentro, pareciera que no ha pasado nada más que felicidad, Hay días en que sueño que el país es ya esa "...chulada de circo para niños con payasos cosmonautas y mistiricucos de Saturno con repartición de sorbetes de mora y caramelos de leche de burra de puro choto para todos y chilate con nuégados para los papases y las mamases a la salida..." y entonces la historia será una cuestión conocida, ya no oculta, ya no secreta. Y tendremos una plaza de la dignidad que estará construida donde estuvo la biblioteca Nacional, esa manzana en la que los maestros del 68 encerraron al ministro de educación y la dictadura lo sacó en helicóptero, ante los gritos de algún maestro que olvidó su educación para gritarle que era eso... Y podremos ver allí sobre lo que a este país le ha pasado y podremos reconciliarnos con el pasado y sabremos quienes fueron y ellos tendrán oportunidad de decir porqué lo hicieron y todos nos volveremos hermanos y dejaremos de ser borregos de los partidos políticos que cada campaña nos ponen a discutir, para que, luego de las elecciones, nosotros nos quedemos trompudos y ellos trompeandose en los rincones de la Asamblea y colaborándose para enriquecerse más. Y entonces seremos capaces de discutir con respeto las ideas y podremos generar soluciones de interés común... Y eso es lo que pasará, pero es a futuro y yo pensaba que hay días en los que todo el amor del mundo pareciera que está aquí... lástima que hoy no es uno de ellos.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Comunicado del ERP - 26 de marzo de 1979

"Partate bicha pasmada, fijationde te parás", el grito me desconcentró, la señora camina rapidamente con un canasta en la cabeza y siguéndola de cerca una niña de unos ocho años con otro canasta, que distraida por la pancarta casi se pasa llevando el garrafón que la sostiene. Yo, desde la acera del frente, teniendo al edifico que en se momento era el Banco Salvadoreño, justo frente a la Plaza "Morazán" me había detenido a leer tranquilamente la pancarta. No recuerdo la fecha exacta pero supondré que era el 26 de marzo de 1979 (porque era lunes); serían las 5:45 a.m. yo recién me había bajado del vehículo de un amigo de mi padre que me había dado un "jalón", desde Santa Ana hasta San Salvador, donde "estudiaba" en esos días. Habría que aclarar que unos meses antes el ERP había hecho uso de la primera vez (al menos que yo recuerde) de bombas cazabobos y los garrafones que sostenían tal pancarta daban la impresión de ser bombas.

Años después vería el comunicado (que imagino no fue publicado por los medios de comunicación y cuyo contenido es el siguiente,:

COMUNICADO DEL EJÉRCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO
E. R. P.

Este día, fuerzas militares de nuestro Ejército Revolucionario realizaron la operación *Gloria al Capitán Máximo Morelli, Tte. Hugo Edgardo Padilla y todos los clases y soldados caídos el 25 de marzo de 1972* La operación consistió en la realización de acciones de propaganda que conmemoraban esta fecha patriótica. En diversos lugares del territorio nacional fueron colocadas quince mantas alusivas, con la consigna *Gloria a los Oficiales, Clases y Soldados caídos el 25 de Marzo de 2972* y junto a éstas mantas fueron colocada la Bandera y el Escudo Nacional y la Bandera del Ejército Revolucionario del Pueblo.

Las mantas fueron colocadas en las proximidades de las guarniciones militares de las ciudades de Sonsonate, San Juan Opico, Zacatecoluca, San Vicente, Usulután, La Unión, San Miguel, dos en Santa Ana y seis que fueron colocadas en diferentes puntos próximos a las guarniciones militares del ejército en San Salvador, siendo colocada una última de éstas al pie del monumento del Gral. Francisco Morazán en la plaza del mismo nombre, en el centro de San Salvador. Además de esto fueron detonadas 50 bombas de propaganda que contenían un mensaje alusivo a la fecha, en diferentes lugares del país.

AL PIE DE LAS MANTAS FUERON COLOCADAS FALSOS MECANISMOS EXPLOSIVOS QUE TENÍAN POR OBJETO ENTRETENER A LOS SERVICIOS ESPECIALES DE LOS CUERPOS DE SEGURIDAD EN LA LABOR DE DESACTIVACIÓN DE ESTAS FALSAS CARGAS. Esto se hizo así porque las mantas eran colocadas en casas particulares, calles, sitios y monumentos públicos que no nos interesaba perjudicar.

Con esta acción queremos conmemorar el alzamiento patriótico de sectores del Ejército Nacional, que intentaron derrocar en Marzo de 1972 a la dictadura de turno del Gral. Sánchez Hernández, ya que este hecho vino a significar la continuidad de la lucha democrática en las filas del ejército que ya había aparecido en otras oportunidades, tales como el alza del 2 de Abril de 1944, contra la dictadura del Gral. Martínez.

Para las fuerzas militares de nuestro Ejército Revolucionario, no todos los miembros del Ejército Nacional son enemigos, sino que fundamentalmente aquellos que sostienen la política de la dictadura, como el caso de los cuerpos como la Guardia Nacional, Policía Nacional, Policía de Hacienda y sus Servicios Especiales.

Los oficiales, soldados y clases del Ejército Nacional, no deben olvidar que militares como el Gral. Francisco Morazán y el Capitán General Gerardo Barrios, fueron hombres de pensamiento revolucionario en sus épocas, que contribuyeron a la formación de nuestra identidad nacional y es en el ejemplo de estos memorables patriotas que la dictadura pretende sostener una política asesina y contraria a todo patriotismo.

Es por eso que ahora, a 7 años de ese heroico sacrificio de oficiales y soldados hijos del pueblo, que el Ejército Revolucionario del Pueblo retoma estos nombres y esta fecha, para convertirla en una fecha patriótica de la lucha del pueblo y llama a los sectores honestos del Ejército Nacional a inspirarse en este ejemplo y unirse a la lucha de todo un pueblo contra un puñado de asesinos, déspotas militares y ricos oligarcas.

CON LA INQUEBRANTABLE DECISIÓN DE LUCHA POR LA REVOLUCIÓN SALVADOREÑA HASTA
VENCER O MORIR

EJÉRCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO –ERP- BRAZO ARMADO DEL
PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN SALVADOREÑA –PRS-

sábado, 31 de agosto de 2013

Lo que necesitamos: Un Rabo de Nube



Escucharla con lágrimas en los ojos fue más de alguna vez el consuelo al dolor experimentado. Hoy, al escucharla pienso en que ese poema hecho canción por el inigualable Silvio Rodríguez, tenía razones para hacer llover en los ojos.

Cuando era "bicho" (niño-joven) pregunté que era el Rabo de Nube en Cuba, alguien me respondió que era un pequeño torbellino, entonces la canción cobró sentido total. Luego me enteraría, por el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, que en Cuba, Rabo de Nube es una "Columna de agua o vapor que se eleva sobre el mar con movimiento giratorio por efecto de un remolino de aire".

Viendo la realidad actual, pienso que como antes o quizás más que antes, hoy necesitamos un rabo de nube, que se lleve lo feo: la corrupción, la mediocridad, el conformismo, la ignorancia... lo feo.

Podríamos cambiar la realidad, construir un nuevo país con el esfuerzo de cada uno de nosotros, lejos de la ignorancia que nos hizo convertir en héroes a hombres, jugadores de fútbol, a los que hoy se señala como delincuentes; siendo que hay criminales que destrozan nuestra vida y encima nuestro futuro y nosotros no nos atrevemos a señalar, lejos de eso los convertimos en "dirigentes", "líderes" y "candidatos para elección popular".

No aplaudo lo que han hecho los jugadores de la selección mayor, tampoco caigo en la mar de acusadores, que lejos de criticar la realidad social, se quieren convertir en víctimas asumiendo el rol de aficionados ofendidos. El apoyo a la selección debería ser un acto consciente, que se asume porque se considera correcto, por tanto incondicional.

No voy a señalar a ningún jugador de la Selección Mayor de fútbol, ¿Que se puede esperar en esta país en el que quien roba es vivo, y quien no lo hace es "pendejo" (tonto, imbécil)? Ser honrado en El Salvador, no es una cualidad, es un defecto.

lunes, 12 de agosto de 2013

Que Dios te bendiga Carelo



Luego de despedirte, entro a casa y Juani me pregunta si estoy triste. Le digo que menos que anoche, cuando me dijiste que te vas el miércoles y que me traerías dos cajas, una con libros y la otros con los documentos que tanto cuidamos. Entendí que era en serio, que la decisión se mantenía y que te largas de esta Patria que es tan injusta con sus mejores hijos.

He perdido práctica, durante buena parte de mi vida, despedir amigos era lo más común. Decirles adios, porque morían o porque se iban del país. Hace tantos años de eso que no recordaba ya esta sensación extraña, al menos hoy en tu caso hay un poco de alegría de pensar que uno de los tantos planes que tienes es crecer profesionalmente y que con tu capacidad lo vas a lograr.

Octubre siempre ha sido el mes de las despedidas, pero hoy se adelantó.

Mis amigos y amigas se cuentan con los dedos de las manos, de mis manos. Son pocos porque son los mejores, las mejores, siempre fue así y sigue siéndolo. Sin dudas vos has sido el más cercano de todos, el que siempre inyectó optimismo en los momentos más difíciles.

Pero así es la onda Carelo, hay que seguirle dando a la vida, hasta que ya no se deje y nos toque conocer qué hay del otro lado, luego de la muerte.

Estoy consciente que no es adiós, como nos dijiste hoy en esta tu casa, estarás con un pie aquí y el otro allá; además están las redes sociales y toda esa tecnología que tan bien conoces. Pero sin duda, alguna tarde, cansado y con deseos de compartir una buena plática, extrañaré esa pizza que nos servía de pretexto para dos jarras bien frías y cuatro horas de charla.

Éxito Carelo y que Dios te bendiga siempre.



viernes, 2 de agosto de 2013

Testamento



El deporte da disciplina, si tienen hijos, que ellos y ellas practiquen deporte, que aprendan a tocar un instrumento, si pueden que aprendan teatro, danza (arte en general). Deporte y arte. Esto es sacrificio para ustedes como padres, pero vale la pena, yo no tuve tiempo por ganar billetes que al final los gastamos de cualquier forma, por eso hoy no se reflejan en sus vidas.

Estudiar lo que les gusta, y hacerlo bien.

El trabajo háganlo con gusto, busquen siempre algo que les interesa y les entretenga, de lo contrario se van a aburrir y van a trabajar mal.

Cuando crean que algo es caro, averigüen primero cuánto cuesta, muchas cosas no las tuvimos antes porque pensaba que eran caras, y claro fueron caras cuando yo era niño porque apenas alcanzábamos a comer, pero luego pudimos haberlas tenido y habría sido una mejor forma de gasta el dinero en lugar de solo consumirlo en alimentos chatarra.

¿Las cosas que no haría?

Bueno si pudiera (y ojalá ustedes no los cometan) evitaría estos errores:

Permitir que iniciaran un esfuerzo y antes de finalizarlo, lo abandonaran sin haberlo, al menos, investigado lo suficiente para saber que no les era necesario o no les gustaba.

Castigarles porque algo se arruinó en la casa, el miedo a la pobreza, no por mí que viví en ella toda mi infancia, sino por ustedes que no la conocen (gracias a Dios), me llevo al apego a las cosas materiales y esto me evitó disfrutar muchas cosas con ustedes.

No compararía juguetes para que los guarden y no compararía varios juguetes, compraría uno para cada uno. Si pudiera, trataría de que no te sientas tan poco querida.

No les abandonaría en la escuela, confiado en la calidad de la misma, me pegaría más a su aprendizaje, revistaría tareas y apoyaría más en la escuela. Tenía conciencia de que es la escuela la que nos saco de la pobreza, pero me olvidé que es el acompañamiento el que los volvería consistentes en su proceso de aprendizaje.

Me aseguraría que la casa, como sus vidas se desarrollará según un orden pre establecido, que no sea dogma, pero que haya un plan a desarrollar, menos improvisación, definiendo las cosas vitales, las estratégicas. Por ejemplo antes de cualquier proyecto (incluso la simple compra de algo), pensaría: ¿Esto para qué va a servir, es indispensable que lo tengamos, es necesario para alcanzar el objetivo que como familia tenemos?

El orden en la vida, en las cosas, en la casa, es importante, no se los enseñamos pero es importante.

Sin duda habría muchas cosas más, pero sobre todo me preocuparía de la disciplina con amor, orden, constancia. Sus hijos serán mejores si ustedes se preocupan de esto, sin duda así será. Lo se porque ustedes son mejores que nosotros, y esto que fallamos en muchas cosas.

Juani y yo los hemos amado desde siempre y por siempre. Un beso.

lunes, 29 de julio de 2013

El payaso y la luna



Un día más de derrota lo recuerdo bien, no se porqué, pero debe haber sido doloroso para que lo olvidara. Creo que el rostro del hombre siempre refleja el sentimiento, lo interno y era evidente eso. Alguien tenía una pequeña grabadora y dentro de ella un casete con música de Guaraguao, el grupo venezolano que tanto acompañó los sueños que teníamos.

En un acto de solidaridad, me la extendió y yo me arrinconé en algún lado a escucharle con bajo volumen como era la costumbre, y "Venezuela Floklore y esperanza" se fue derramando canción a canción sobre el pecho, ya que decidí recostarme y colocar la grabadora sobre el pecho, mientras con los ojos cerrados buscaba razones para superar el dolor.

Un momento difícil, Roberto se despidió y le extendí la grabadora dándole las gracias, pero imagino que dolor y soledad estaban bien dibujados en el rostro, que me sonrió y me dijo, "Mirá ya voy tarde y más es lo que me pueden robar, que te quede, yo paso mañana, por ella" di las gracias y volví a recostarme, Roberto se fue.

Gestos sencillos, que mostraban el nivel de solidaridad que reinaba en ese ambiente. Desde entonces "El payaso y la luna" es para mí, un canto de esperanza, de saber que mañana será otro día, que lo malo de hoy será experiencia para mañana, que la vida sigue y mientras exista, hay que continuar la batalla contra la corrupción, el oportunismo y otros tantos males que existen, pero sobre todo, asumir la responsabilidad de no caer en eso que siempre hemos combatido.

domingo, 21 de julio de 2013

Hoy caminé Santa Ana



Hoy caminé Santa Ana.

Hoy caminé parte de Santa Ana.

De la casa de mis padres hasta la tercera avenida sur y sobre ella, camino hacia el norte hasta la esquina con la 9ª. Calle Oriente, justo donde alguna vez hubo una farmacia llamada Binder, giro a la derecha hacia el oriente y camino hasta el Templo Adventista donde más de alguna vez asistió mi abuela materna, la señora que al morir se llevó toda su sabiduría porque yo no fui capaz de aprender más de ella.

“Artemarmol” donde me gustaba quedarme viendo los trabajos que hacían, sigue allí, y enfrente el Parque Anita Alvarado, ya no hay televisión como cuando yo era chico. Lo cruce y veo en su piso pintadas señales de tránsito, imagino que quienes juegan con bicicletas van aprendiendo como conducirse correctamente por la calle, ojalá. Si así fuera no necesitaríamos un FONAT. Al Parque le falta la banca en la que me senté el día que me expulsaron de la “Dr. David J. Guzmán” porque no acepté que un profesor me faltara al respeto y le respondí, ya traía el ADN de meterme en problemas. Allí pensé por horas, como le explicaría a mi madre que me habían expulsado… ¿Qué solución puede darle a algo así un chico de 12 años?

Camino sobre la séptima calle y llego hasta la esquina donde Estuvo la Dr. David J. Guzmán, veo que el portón lo han hecho metálico y veo un timbre en la puerta por la que entraban los tardistas, donde el profesor Velásquez los esperaba con un sonoro coscorrón. He tenido intención de tocarlo, de pedir que me dejen ingresar, de sentarme un rato en el patio y a lo mejor aún está el solitario amate que reinando al centro del patio, le servía a don David Pineda (el director), para evidenciar cómo no debíamos tratar a la naturaleza. Pero “la madurez” lo evita. Busco la peluquería de don Julio, la “Peñate”, pero no está en servicio donde le vi la última vez, frente a la escuela. Me detengo en la esquina y el Bier Local ya no existe, veo la casa de Melvin y me pregunto si aún vivirá allí. Pero la melancolía ha ingresado en el ánimo y prefiero seguir recordando en solitario.

Camino sobre la calle que finaliza en la entrada principal del Hospital San Juan de Dios, y veo funerarias, y muchas clínicas de médicos y médicas. Prefiero no llegar hasta allá y mejor tomo la 7ª. Calle y camino hacia el poniente, me detengo frente al cañón. Al frente la casa que fuera la Barbería Mundial de don Fredy (no recuerdo el apellido), pero ya no está, hoy es otro negocio. Sigo y cruzo a la casa en la que estuvo la Academia “Royal”, donde Katy me enseñó a escribir sin ver el teclado. Al frente, ya no está el Regis, existe otro restaurante y sorpresa el “Gimnasio Gran Neffer” o al menos un rótulo indicando su existencia. Llego hasta la diagonal. Desde el cañón hasta la diagonal, sobre ella y sobre la 7ma. Repleto de buses de turistas de otras ciudades.

Los Apartamentos “El Tesoro” siguen allí, ya sin la tienda de los Esquivel en la esquina, ya no está más parado en la esquina el gran Nelson, que recomendaba ser pacientes y estudiosos para “no decepcionarse porque esto es un proceso”. Al frente el mesón que le llamábamos “La Roca” porque es lo que más abundaba en sus paredes y en la entrada, hoy solo quedan la rocas que sobresalen de sus paredes.

El local que tuvo la Barbería “Peñate” hoy está cerrado, parece una casa privada y me impresiona que donde estuvo la Escuela de Niñas “José Valdés” hoy es un edificio de la Universidad Modular Abierta. Más buses de turistas y en la esquina con la tercera avenida, debo decidir si sigo hacia la iglesia El Carmen o cruzo hacia la derecha.

Decido hacia la derecha los buses visitantes y los turistas se multiplican a medida avanzo hacia el centro. El viejo caserón donde vivimos y fuimos vecinos con Carlitos Yan, ahora es una clínica del corazón, la casa del frente es hoy una dependencia de Centros Penales. En la esquina ya no está más “Archie” con sus ventas de revistas, paquines. Archie que siempre vestía Jeans y una sonrisa en el rostro, que era fotógrafo de grandes eventos sociales, a quien nunca le supe el nombre, todos le conocían así. Más adelante el local donde alguna vez fue el “cuartel” departamental de la Unión Nacional Opositora, desde donde Ricardo salió, en un carro aquel día de gran alegría, para anunciar que el “Pueblo le ha dado una reculada a los militares, el Ingeniero José Napoleón Duarte es presidente de la República”, y todos salimos a la calle a celebrar, a saludar el carro que iba de aquí para allá por las calles anunciando el fin de la dictadura militar. Entonces todavía pensábamos que era posible llegar al gobierno por elecciones, ignorábamos que la dictadura tenía ya escrita el siguiente capítulo de esa historia. Hoy, la casona igual, con otro color de pintura y con una floristería creo.

Pensando en estos recuerdos no me fijo si está la Farmacia Central, me fui de paso y llego hasta la esquina siguiente, había un negocio de toma de fotos allí famoso, pero ya no está y no recuerdo ni el nombre de ella. Llego hasta la esquina del Cine Novedades, que hoy es una iglesia evangélica imagino, repleta de concurrentes, que llegan en buses o por su propio pie. Por cierto en este recorrido me sorprendió ver cuántas iglesias evangélicas existen hoy. Algunas cuadras tienen hasta dos. Sin duda la crisis aumenta la fe (y el negocio de más de alguno).

Veo una pancarta que informa que la Feria del Libro y del dulce está en el ex cine Principal y trato de llegar pero está cerrado, a lo mejor las 10 a.m. es aun temprano. Por tanto sigo hasta el parque libertad, imposible caminar hacia catedral, un mar de visitantes lo impide, por lo que decido cruzarme el parque libertad, y me detengo esquina opuesta al Casino, Catedral esta blanca (recién pintada me parece) y el teatro nacional también se ve limpio. Pienso que debo evitar la lluvia en caso llueva por la tarde y debo regresar a San Salvador.

Decido subir por la Avenida Independencia hacia el Sur y al pasar frente a la Alcaldía me dejo llevar por el mar de gente que ingresa a ella, no se que hay, simplemente sigo el rio de gente y encuentro una mini exposición de libros y venta de artesanía y dulce. El calor ahoga, me doy cuenta cuando siento la brisa justo cuando paso frente al portón que da a la segunda avenida y decido salir. Llego a la Calle Libertad y camino hacia la avenida independencia de nuevo, pero debo detenerme… Solo para asegurarme y efectivamente, la puerta que era la entrada a la biblioteca municipal que tanta sabiduría tenía en esa pequeña ciudad que era cuando yo era un chico no existe!!! ¡¡¡No está!!!, ha sido cerrada ¿Acaso ya no existe la biblioteca?

Subo sobre la Avenida Independencia y entre tanto turista, me doy cuenta que soy uno más. Que hace tanto tiempo que fui niño, que hace tanto tiempo que con mi hermano jugábamos futbol en todas las calles por las que andábamos, las porterías eran esas señas verticales que estaban en las cunetas y la pelota una “corcholata” de gaseosa. Corríamos, luego unas dos cuadras adelante nos deteníamos, y un partido a quien diera el primer gol, de nuevo dos o tres cuadras corridas y un nuevo partido. Las bolsas siempre estaban llenas de “corcholatas”. Las calles no estaban tan llenas de vehículos. Veo hacia el piso y me doy cuenta que el andén tiene el mismo ladrillo, y pienso que son esos mismos ladrillos que vieron los zapatos rotos a veces, que vieron mi prisa hacia el Instituto, hacia el trabajo, muchos de ellos recibieron gotas del sudor de miedo, esos mismos, ladrillos ahora más dañados, rotos, pero muchos integros, nítidos. No se a que horas pasé por la “Juan J. Jaime”, ya no hay más que hacer, solo salir de Santa Ana, de esa Santa Ana de hoy, tan cambiada de lo que conocía, salir como lo que soy hoy, un extraño más, un turista más.



viernes, 28 de junio de 2013

¡Qué falta hará en este mundo triste y egoísta...!



Nunca escribí su nombre en ningún muro. Es cierto, nunca exigí, desde algún muro de El Salvador, su libertad. Le conocíamos y admirábamos; es solo que en aquella década del 70, cuando usted ya acumulaba más de 10 años de cárcel de la condena perpetua que el régimen le había impuesto, nosotros estábamos reventándole la paz a nuestra propia dictadura.

Le conocíamos, “Radio Habana-Cuba” nos lo presentó; nos contaba de la lucha mundial por su libertad de sus conciudadanos y nos presentaba su ejemplo en la lucha contra el Apartheid; valiosa (y única) enseñanza en esos tiempos lejanos, sin internet, sin e-books, sin toda esa libertad para buscar información.

Y a través de esas historias, de esas noticias, de las efemérides, le conocí. Sabía entonces que usted estaba del lado correcto y por tanto, guardando las distancias entre su ejemplo y el miedo diario que yo repartía por las calles de mí país, usted y yo éramos Compañeros (así con mayúscula).

Seré honesto, me parecía válida la lucha por su libertad, pero la veía cuesta arriba, con 17 años y la desesperación por compañera, era para mí imposible que se diera un cambio sin balas, eso no se podía pensar en esa época, ¿Cómo lo iba a dejar ir el régimen Sudafricano?, pero entones el mundo empezó a cambiar más rápido de lo que nosotros mismos lo habíamos soñado, más rápido de lo que nosotros mismos talvez podíamos haber estado preparados. Usted, en cambio, estaba listo, sabía que ese momento llegaría y se preparó pacientemente por largos años... desde la prisión, en la prisión...

El día de la justicia: su libertad. Luego ganaría una elecciones para ser primer presidente de la Sudáfrica sin Apartheid y entonces, me di cuenta que no le conocía, que aun tendría que aprender de usted algo que es tan escaso en esos días: coherencia, fidelidad a los principios.

A pesar del poder, a pesar de la admiración total, no sólo de sus conciudadanos, sino de prácticamente toda la humanidad, la lealtad a los valores, a los principios. El amor, lejos de la venganza. ¿Luego de tantos años en las condiciones que vivió preso?.

El sacrificio personal, el familiar. Sí, sin duda un precio alto. Muy alto, pero aun en eso tuvo la valentía de definir que su rectitud estaba a toda prueba.

Por todo eso, yo puedo afirmar Gran Nelson Mandela ¡Qué falta hará en este mundo triste y egoísta!



martes, 4 de junio de 2013

No te pelés… que miedo no te tenemos

A ti quien te nombró juez de la historia de hombres y mujeres sin conocerlos. Llegaste al puesto que ocupas por el momento amparado en tu “amistad”, porque sin él no eras nada. Un ladrón más buscando su oportunidad, un banquero del mejor linaje, sin lástima de empobrecer a los pobres. Llegaste y te rodeaste de militares para vigilar a los “opositores”, militares que antes torturaban y asesinaban, ahora eran tus amigos, tus protectores, tu seguridad, los que permitirían que tu complejo de gente importante se sintiera bien… y claro entonces podrían vigilar a quienes laboraban en la institución, porque para ti todos eran opositores, que mejor prueba que haber laborado para el gobierno anterior (al que antes apoyabas por cierto)… Y empezaste a calificarlos…

Pobre pendejo, si supieras que mientras tu abusabas de la inocencia en la finca de tu padre o estudiabas tus profesiones tan abundantes y variadas dentro y fuera del país, aquí sudábamos helado, agazapados, con las manos repletas de molotov y nuestro miedo, porque eso era lo único que teníamos en las manos, en la mente teníamos la convicción de lo correcto, la seguridad de que valía la pena el sudor helado en la espalda, la dormida con un ojo abierto, la eterna tensión de caminar en la calle “ojo al Cristo” con los polarizados y los que caminaban cerca de nosotros por más de dos cuadras… Y mientras tu disfrutabas la riqueza generada con el sudor de los explotados, nosotros nos rebuscábamos y perdíamos amigos y hermanos, esa es nuestra historia… Ahora ya la sabes y no te tenemos miedo…

miércoles, 22 de mayo de 2013

"Erika"



Pude escoger entre dos: "When I need you" o "Looking through the eyes of love" me quedé con la última. No se porqué, tal vez por lo que dice, talvez porque un buen dia me comentaste que fuiste a ver la película y que te había gustado. Fue un momento feliz.

Cuesta tener momento felices, a veces pareciera que todo esta en contra.

Sin embargo, con el tiempo yo he aprendido que al final del túnel siempre hay luz, en ocasiones es tan largo el túnel que te desespera estar dentro, desespera caminar y caminar, en el medio de "la oscurana" sucede que la voluntad casi se dobla. Pero ese casi hace la diferencia.

Conocí mucha gente con vidas tristes, repletas de soledad y dolor y que a pesar de todo sonreían. El dolor, el sufrimiento les había creado temple, fuerza, les había endurecido, a lo mejor si lo pensamos poéticamente diríamos que habían terminado sus lágrimas, pero no era así, porque también lloraban... pero mañana seguirían sonriendo and now I do believe that even in the storm we'll find some light...

Pude escoger entre dos y me quedé con la segunda... pero no es trascendente, porque la amistad perdura para toda la vida...