
viernes, 29 de octubre de 2021
Salvador Samayoa II

Salvador Samayoa I

No es santo de mi devoción, para mi gusto es un engreído, lo cual siendo honesto no es un pecado, por molesto que nos resulte a algunos. No le conozco, aclaro el punto por que es justo. A lo mejor no es el pedante que pienso o creo, a lo mejor es la imagen que yo me he formado. Nunca lo he tratado.
Lo más cerca que estuve de él fue en un partido de fútbol en el que desde afuera "motivaba" a un "Samayoa" (imaginé que era su hijo, no lo sé); y otra en la que fuimos invitados a una celebración de fin de año, con mi esposa, en ese momento, éramos parte de la directiva de la colonia y junto a Quique R. quien era el monitor del "Consejo de Seguridad Pública" en nuestra zona, hicimos historia en esta colonia, quitándoles el espacio púbico (parque) a los vagos.
La teoría de ese Consejo era simple, en la medida en que los vecinos se "adueñan" del parque, los vagos se retiran. Funcionó. Fue una época muy bonita.
Entendí su mensaje porque yo fui de los que se oponían a que trajeran al "Pájaro" Huezo y otras estrellas del futbol, porque decía que cobraban sin necesidad (entonces estaba "empilado" en la austeridad pública), pero me convencí de mi error cuando inauguramos el primer torneo: juela, ¡eran un anzuelo!, hasta los vagos se detenían a saludarlos, los abuelos, los padres, no se diga los chicos, que buscaban desesperadamente estrechar la mano de aquellos titanes del futbol nacional y entendí cuál era la jugada.
Elaboramos torneos con reglas propias, por ejemplo una regla que recuerdo que nos dio problemas que aceptaron y ejecutamos fue la de que, en la categoría infantil y juvenil, el jugador que reclamaba al árbitro era expulsado por 5 minutos del juego y el equipo no lo podía reponer, si lo ofendía con palabras o gestos, se expulsaba definitivamente del partido. Quique nos explicó, es una forma de enseñar respeto a la autoridad, sin duda lo era.
Hicimos hasta un "periódico" que pegábamos en los postes con almidón los domingos en la noche, para que el lunes los chicos pudieran ver la tabla de posiciones (no era necesario, porque mientras duró el torneo, los parques se llenaban de gente, grande, chica, vieja, hombres, mujeres, todos vecinos), pero era importante porque los hacía valiosos al ver sus nombres como los anotadores o más destacados en disciplina.
Sí, la prevención es posible, no es tan rentable en las urnas, porque toma tiempo, porque requiere compromiso, lo sabemos nosotros que con el tiempo nos cansamos, Quique, cambió de trabajo y ya no fue lo mismo. Sin duda la prevención es valiosa, nosotros nos comprometimos porque nuestros hijos estaban pequeños, luego crecieron y nosotros tuvimos que trabajar más. Nos cansamos.
El colmo sucedió, cuando llegó cuando llegó como ejecutivo del consejo el Lic. Oscar Bonilla"... pero él ya descansa en paz.
El tiempo pasó y luego las pandillas crecieron y se adueñaron de los campos, lo supe cuando hablando años luego con un directivo de otra colonia, me dijo que se había retirado porque lo amenazaron en su casa, indicándole que lo que manejaban era producto pesado y que él estorbaba, o se apartaban o lo apartaban.. mandándolo al cementerio.
Sin duda, una persona que ha trabajado calladamente por El Salvador en beneficio de la prevención de la violencia, con un proyecto realmente rentable, efectivo, eficiente y exitoso ha sido Salvador Samayoa, era quien movía detrás todo... pero, como decía Walter en el bachillerato: "Qué sabe el sapo de chupar caña".
miércoles, 27 de octubre de 2021
Leer o no leer, esa es la salvación

Imágenes con fines ilustrativos, sin fin comercial.
Leo un reportaje de BBC titulado "Cómo 'Ana Karenina' le salvó la vida aun prisionero en confinamiento solitario" y recuerdo la época de bachillerato que creo que fue cuando más he leído en mi vida. Siempre tenía un libro cerca, la Biblioteca Municipal había resultado insuficiente pero la Casa de la Cultura había llegado en rescate.
martes, 19 de octubre de 2021
La de los salvadoreños...
"Como que usted fuera en la Ruta 23 para San Ramón, con las rodillas en las costillas del de adelante, Si a eso solo le faltan que lleve gente parada y que los canastos se tiren en el pasillo", Es mi maestra de Inglés, la que comenta su última experiencia en una línea aérea de los salvadoreños.
Se queja del servicio, de los horarios, pero sobre todo de la ausencia de comodidad y del mal servicio. Eran años de guerra, años en los que la línea era reina y dueña de cielos y tierra de Comalapa. Años en los que lo que más abundaba eran salvadoreños moviéndose con visa hacia México (para llegar a pie más al Norte) y los que habían logrado legalizar ya en el Norte, llegando a visitar para agosto, Semana Santa, Navidad, fiestas patronales de sus pueblos, repletos de maletas (por las que pagaban extra, ya que ese es el negocio).
También la utilizaban, los que, con suerte, no se desvelaron en vano y lograron visa para un sueño, luego de estar desde las primeras horas del día o de las últimas de la noche anterior, haciendo cola en el portón de la embajada.
No era necesario la atención al cliente ¿para qué? si clientes es lo que más abundaba. Con esa empresa pasaba lo que pasa con los trabajos de nivel básico hoy: "¡¡Que se vaya, 100 van a venir a hacer cola para que los contratemos!!" y hombre, no hay que despreciar el patrioterismo que tan bien funciona en países tercermundistas. "Si la siento mía, la defiendo", así es que había que hacerla de los salvadoreños.
Pero es que con esa empresa pasó lo que pasa con los niños muy mimados, de tanto contemplarle y tratarle con paños finos y algodonados, terminan convirtiéndose en malcriados y abusivos. Era la negación del capitalismo: cero competencia, tolerancia fiscal extremada, encima no existía defensoría del consumidor, que ahora al menos le piden la factura como consuelo... en fín, el ideal del capital extremista: ingresos, ingresos, ingresos, egresos al mínimo y total control en aire y tierra. Pero la clave de todo era el patrioterismo, es que no hay nada como lo propio, lo mío ¿verdad?
domingo, 17 de octubre de 2021
Romero C...

Rafael, no sabe ni como, pero en este momento se encuentra moviéndose dentro de la marcha de punta a punta, "de metido" o alguien se lo ordenó, no lo recuerda, la cosa es que en el ir y venir, ve que empiezan a aparecer en las paredes una pinta original pero no acordada para la marcha: "Romero culero" y la firma de la organización.
En ese año el presidente de El Salvador se llama Carlos Humberto Romero y enfrenta una creciente oposición desde la izquierda democrática y la izquierda radical.
Esa "pínta" no es un mensaje que se haya considerado para esta marcha y empieza a buscar al poeta... una dirigente nacional lo detiene y le dice "Mirá hay algún compañero pintando Romero culero y eso no es nada revolucionario, ubícalo y evita eso", "En esto estoy" le contesta Rafael.
De tanto ir y venir, logra ubicar al prójimo sobre la 25 Avenida, y se le acerca, es un campesino, de los que desde el Oriente del país han llegado a marchar, lo detiene justo luego de la "Romero c" le explica que ese mensaje no está considerado a ser pintado y que además no tiene un mensaje "revolucionario", que hay que pensar que la pared quedará pintada y el siguiente día el "pueblo" debe ver un mensaje que le inspire o indique algo.
El hombre parco para hablar y recio como campesino que es, dice que a él le parece que sí, que expresa lo que ellos piensan, que el hombre es lo que dice la pinta, porque no se enfrenta al pueblo en las mismas condiciones sino que le echa al ejército que tienen más armas... Rafael decide detenerlo para no amanecer en la discusión y le entrega dos o tres frases que puede ser escrita y que son un mensajes "revolucionarios al pueblo", que lo que escriba, que amanecerá y la pinta la verán los trabajadores, los obreros desde el bus en que vayan a trabajar, pero al hombre no le interesa la posteridad, quiere seguir escribiendo lo que piensa.
Ante la discusión se acercan otros compañeros de seguridad, que finalmente apoyan a Rafael y entonces el campesino acepta escribir los mensajes que ha recibido... Discusión cerrada, mensaje cambiado y a seguir caminando de punta a punta observando qué ocurre... Rafael ya transpira.. y piensa "culero o no, lo sacamos porque lo sacamos..." se motiva pensando que no es por gusto el cansancio, porque apenas van por la 25 Avenida frente al Externado...
sábado, 9 de octubre de 2021
Tanta Esperanza

Dormir en el suelo sobre cartones es incómodo, pero soportable... lo helado del fierro y el frío que cala desde el suelo a pesar de los cartones también, incluso el dormir vestido y con los zapatos... lo que "mata" es que cada dos horas te despierten para cubrir el turno de dos horas que tiene tu nombre, más bien tu apodo.
Hay pocos para esta noche... un absurdo: si "el enemigo" decide entrar al campus, van a barrer con todos... apenas una chinga para cada uno y una "gertrudis". Pero hay responsabilidades que atender, hay un herido que se está recuperando, quien desde su rincón y ante el plan de escape descrito se atreve a proponer, que lo dejen a él con la "gertrudis" atrás para cubrir el escape, que de todos modos él va a retrasar. El comandante, hijo de padre poeta, lo manda callar y ordena prestar atención se definen los cuatro que sacarán al herido, quienes en punta y los sorteados del final. Todo arreglado.
Desde las nueve que va quedando solo todo aquel terreno y las luces de los edificios van cerrando los ojos, el silencio es total. El sueño ajeno se respeta, de hecho cada quien sabe dónde se tenderá cada uno porque hay que despertarlo para su turno y no va a ir a despertar al equivocado, la luz y el ruido están prohibidos... Todo eso se agradece.
Viejos y jóvenes, campesinos y de ciudad, hombres y mujeres, todos iguales en esta noche de desvelo y tensión... todos con historias diversas de escondidas y escapes, de familias asesinadas, o abandonadas por su propia seguridad... de tristeza profunda, pero de tanta esperanza, tanta esperanza...
viernes, 8 de octubre de 2021
La versión de Quinteto Tiempo

El edificio está repleto de ventas y sobre todo de gentes, vendedores, compradores, ladrones, curiosos y entre ellos, grupos aquí y allá de jóvenes, campesinos, obreros, muchos usan gorras, "cachuchas". No compran, aun cuando algunos, moviéndose entre las ventas, peguntan precios. Es una de las entradas al mercado central, en la que recuerdo muchas gradas, en ellas, los jóvenes se sientan, fuman, conversan.
Alguien grita: "Tomarse la calle, tomarse la calle", es una orden que se va repitiéndo entre los presentes y esos grupos, levantan del suelo bolsas, cajas que abren y empiezan a extender mantas, algunos "compradores" que preguntaban precios se añaden... extraen banderas, pañoletas y mantas que extienden en el medio de la calle y la manifestación se prepara.
En este proceso, varias "hormigas" (militantes de la Juventud Comunista de El Salvador) inician el canto, en un susurro, y luego, subiendo el volumen poco a poco... Es la versión de Quinteto Tiempo del "Pueblo Unido"... lo cantan desempacando sus mantas, mientras se cubren el rostro con las pañoletas, distribuyen las banderas y se ubican en el lugar que les ha sido asignado dentro de la marcha, justo allí, alcanzan el clímax del canto...
Será 1980, alrededor de octubre de 1980. Para entonces, las organizaciones político militares tenían conversaciones para crear un frente único de lucha militar y político. Las organizaciones abiertas, los frentes de masas, entonces ya se apoyaban en diversos actos. Esta es una manifestación convocada por alguna de las organizaciones (BPR, FAPU, LP-28, PCS, no recuerdo), y las demás aportan militantes como muestra de apoyo, solo apoyo... cada organización conserva su identidad, por tanto utiliza sus símbolos, colores, banderas, pañoletas, consignas y cantos...
La hora será, cerca de las 4:00 p.m. y la marcha llegaría a su destino por la noche... y en todo el camino, esas hormigas cantarán de tanto en tanto esta versión del Quinteto Tiempo...
martes, 5 de octubre de 2021
La mediocridad

Leo el artículo "Martínez Moreno: mi relación con Roque Dalton" publicado en Revista "ContraPunto" y me lleva a reflexionar sobre un valor que se ha perdido en la política nacional: el respeto mutuo.
La mutua admiración entre grandes personajes de la política y la literatura (David Escobar Galindo; Roque Dalton, Shafick Handal, el mismo Dr. Martínez Moreno que se mencionan en el artículo y muchos otros contemporáneos de ellos), era palpable, a pesar de las diferencias ideológicas existía respeto y esto no implicaba de forma alguna, renunciar a la discusión, ocultar las diferencias, aceptar ciegamente las posiciones de la contraparte.
Hablamos de gigantes intelectuales, de hombres que dentro de sus propias concepciones, buscaban ser sobre todo coherentes, fieles a los principios que de su boca salían. El ser gigantes, les hacía innecesario acudir a la descalificación, a la ofensa, a la envidia. ¿Qué puede envidiar un Gigante, ante otro similar?
Un valioso valor que se perdió en la política actual.
Una pérdida natural, porque poco antes de iniciar la guerra, durante ella y sobre todo, luego de su finalización, los requisitos para la participación política se minimizaron a la obediencia ciega, a la aceptación de lo que la dirección dice y establece como verdad absoluta... A la garantía de la permanencia segura, en tanto la obediencia al partido y su dirección se mantiene.
Los valores, los principios, las ideas, se redujeron a la mínima dignidad reflejada en un chiste de 1979, cuando un político expresa en público: "Digo las cosas como son, no tengo miedo... yo le llamo al pan, pan, al vino, vino y a todo lo demás... como me lo ordene la jefatura".
Así, la mediocridad llegó a reinar... y sigue reinando en la política nacional, de allí los resultados que tenemos. Porque en la política partidaria actual no se requiere pensar, sino solo obedecer... llamar al pan, pan; al vino, vino y a todo lo demás...
domingo, 22 de agosto de 2021
César
Los hermanos que te dan tus padres, por descontado son leales, te aman y te cuidan… hay otros, que si sos afortunado, te los da la vida, esos son especiales, raros, valiosos. De esos sos vos.
Gracias hermano por las horas de charla, ya era tiempo de
que miráramos hacia atrás, que supiéramos uno de otro lo que hicimos, lo que
padecimos y lo que nos alegró.
Queda atrás el recuerdo de aquel encuentro casual en la
acera del Super Selectos, en el centro de San Salvador, cuando en tu mirada supe que te estaban siguiendo,
que por eso no me hablaste, que por eso evadiste mi mirada y sentí una profunda
tristeza, porque yo fui quien te enganché en todo ese rollo y me sentí
responsable de eso y me dolieron profundamente las sesiones de tortura que
padeciste, la tristeza del encierro que te impusieron, pero sin duda, era una
enorme alegría saberte vivo, cuando mi madre me confirmó que estabas preso.
Mi madre sufrió con tu prisión (creo que nunca supo de las torturas, aun cuando se lo imaginó), siempre ora por tí y es que te quiere como el tipazo que sos, como el hermano que la vida me regaló, le cuento que andas por aquí y se alegra y, en voz de súplica, me dice que te diga que te cuides mucho.
Estoy convencido que con la experiencia que teníamos a los 17 años, con lo que sabíamos y entendimos, tomamos las decisiones correctas, aun cuando eso significó exponer a nuestras familias sin desearlo, porque por el contrario siempre quisimos protegerlos.
Dios sabe que nunca hubo dobleces o malas intenciones, siempre fuimos transparentes, honestos, pero sobre todo coherentes en nuestras vidas... Por eso Los "Versos sencillos" de José Martí, combinados con la música de Joseíto Fernández por el maestro Julián Orbón, te describen tan bien. Por eso me enviaron a mí para convencer a Antonia de no entrar, pero fracasé.
Gracias hermano por tu fidelidad, por tu lealtad a toda prueba.
Me imagino lo duro de la vida en patria extraña, pero sin
duda fue lo mejor. Esta patria es extremadamente desagradecida, siempre
expulsará a sus mejores hijos, de allí que el poeta dijera que era ex Patria… allá
lejos, al menos no te negaron el derecho a vivir, como lo hicieron aquí (y parece
que viene de nuevo).
Cuídate mucho, te quiero y te extraño… Abrazo hermano
domingo, 6 de junio de 2021
Carlos Michelena
Video con fines de ilustración, ningún fin comercial
Es ecuatoriano, actor cómico.
Leo en la Wikipedia que nació en enero 1954, en Quito. Se autodefine como actor de la calle, su recorrido como actor, director, ha sido largo. Lo encuentro de casualidad, me llama la atención que utiliza máscaras y me recuerda los tiempos cuando disfrutaba teatro como "El sol del río 32".
Lo veo la primera vez y me atrapa, reviso varios de sus videos y descubro que su sala de teatro es el "Parque del Ejido", un extenso espacio de Quito, en el que expone su trabajo. Recuerdo lo que nos comentaba el viejo Papa Joe, sobre el trabajo en el bachillerato en artes en la década de los 70.
A lo mejor la misma escuela, su calidad, su expresión corporal, el calibrado de voz, me hace pensarlo porque, repito me recuerda lo que vi en teatro y escuché del Papa Joe. Verlo con atención, permite pensar que bien podría dar su show en el Parque Cuscatlán y solo sería de cambiar nombres propios. Tan cercana es la realidad de la América Latina .