sábado, 19 de abril de 2025

El Aprendiz

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Si tiene usted Prime Video, vaya de inmediato a ver esta película, es biográfica y narra, en principio, la experiencia del joven Donald Trump y Roy Cohn, su abogado en los primeros años, cuando inicia la construcción del "imperio" económico sobre el que hoy se basan sus ingresos civiles.

Cohn es un abogado exitoso, fanático anticomunistas, defensor de la doctrina McCarthy y que presenta como uno de sus triunfos la condena a muerte de los Rosemberg, acusados de comunistas y de vender secretos a la entonces Unión Soviética, hay otros muchos éxitos, es un infalible, en el transcurso de la película se conoce la razón de su continuo éxito. Al final también se comprueba lo inevitable en la vida: el karma existe. 

Sin decirle su verdadero secreto de triunfo, en su primera lección, Cohn le enseña al joven Trump los tres principios para ser exitoso:
Regla 1: Ataca, ataca, ataca
Regla 2: No admitas nada, niega todo
Regla 3: No importa que suceda, firma la victoria y no admitas la derrota

Cada regla se la enseña, luego de hacer algo, por ejemplo la segunda, lo hace luego de que recibe una llamada de reclamo por una llamada amenazando que Cohn hizo antes, su respuesta: "eso nunca sucedió".

Casi al final de la película Trump repetirá como suyas (de su creación), las tres reglas, pero ya las ha decorado, por ejemplo la segunda lo hace preguntando "¿Qué es la verdad?", concluyendo que cada quien tiene su verdad y que la verdad que vale es la de él, lo que él afirma como tal.

Luego de ver esta película, se entiende mucho de la actitud, valores y principios del actual presidente de los Estados Unidos. Si tiene Prime Video véala, sino, talvez en la red, pero sin duda aprenderá mucho sobre este personaje. 

Ojalá que llueva café en el campo

Puede ver y escuchar la canción de Juan Luis Guerra en este enlace de YouTube.com

No soy seguidor de cualquier oración, pero este canto, que para mí es una oración, sí, la hago mía:

Ojalá que llueva café en el campo
Que caiga un aguacero de yuca y té
Del cielo una jarina de queso blanco
Y al sur una montaña de berro y miel
Oh-oh, oh-oh-oh, ojalá que llueva café

"Jarina" significa una lluvia leve o llovizna ligera que cae suavemente

Ojalá que llueva café en el campo
Peinar un alto cerro de trigo y mapuey
Bajar por la colina de arroz graneado
Y continuar el arado con tu querer

Mapuey (Dioscorea trifida) es un tubérculo, conocido también como "ñame blanco" o "yampí", que se utiliza en la cocina local. Arroz graneado es cocer arroz de manera que los granos queden sueltos.

Oh-oh, oh-oh-oh
Ojalá el otoño en vez de hojas secas
Vista mi cosecha´e pitisalé
Sembrar una llanura de batata y fresas
Ojalá que llueva café

En República Dominicana, "pitisalé" (también escrito "petit-salé") se refiere a una especie de tocino de cerdo salado y secado al sol, la batata, también conocida como boniato o camote, es un tubérculo dulce que se consume ampliamente como alimento y postre

Para que en el conuco no se sufra tanto, ay hombre
Ojalá que llueva café en el campo
Pa' que en Villa Vásquez oigan este canto...

Un "conuco" es una pequeña parcela de tierra rural destinada al cultivo, generalmente para la producción de alimentos de uso familiar o comunitario.

Al final se mencionan varios lugares:
  • Villa Vásquez, ubicado en la zona árida de Monte Cristi y limita al Norte con el océano atlántico, al Sur con el municipio de Castañuelas, al Este con el municipio de Guayubin y al Oeste con los municipios de Castañuelas y San Fernando de Montecristi.
  • "Los Montones" se refiere tanto a un lugar específico en República Dominicana, conocido por la producción de macadamia,
  • La Romana es una ciudad y un municipio de la República Dominicana, capital de la provincia homónima.​. La Romana. La Romana.
Pero en conclusión lo que se pide en esta oración-canto es que haya comida para todos, especialmente para los más pobres de los pobres (como les llamaban los de ARENA).

Pues yo la canto, la oro por los tristes más tristes del mundo, los hacelotodo, mis hermanos salvadoreños. Amén.

El Niágara en bicicleta


Estas cataratas, fueron llamadas "Niágara" por los nativos iroqueses, significa "Trueno de agua", tienen una longitud "de punta a punta" de 1,039 metros, son dos cataratas, la de forma de "herradura" (la de la derecha) tiene aproximadamente 790 metros y la "Americana" (que se ve al final a la izquierda) tiene 320 metros. La caída (altura) de agua oscila entre los 21 y 34 metros y están ubicadas entre la frontera Canadá-Estados Unidos, sirven de conexión entre los grandes lagos Erie y Ontario.

Puede ver el video de esta canción en YouTube

Me atrevería a jurar sobre mis recuerdos, que escuché a Juan Luis Guerra afirmar que "Tranquilo Boby, tranquilo" es una expresión que utilizan en la República Dominicana para calmar a los perros, no creo haberlo inventado, lo escuché. Imagino que por eso es conveniente aclarar en la canción que lo llevaron un hospital de gente (supuestamente). Desconozco si en República Dominicana tienen hospitales como el Chivo Pets, pero queda claro el asunto.

"El Niágra en bicicleta" es una canción que narra la realidad de la sanidad pública en la mayoría de países de América Latina, sus deficiencias, sus debilidades y la calidad de su personal. Por cierto en toda la canción no aparece ni un solo doctor, todas puras enfermeras y la esperanza en el personal sanitario de sacarse la lotería para abandonar esa realidad.

Llegar a un hospital de la red pública de salud, en el que ni la presión te pueda tomar, es una realidad en más de un país de América Latina, que los rayos X están fundidos, nada nuevo, en agosto de 2022 el ex Ministro de Salud de El Salvador, Dr. Guillermo Maza Brizuela aceptó haber cometido delito en un proyecto que costó casi 5.1 millones de dólares (reconstrucción de hospitales en San Vicente y Usulután, luego del terremoto de 2001) y fue condenado a devolver 100 mil dólares y a 3 años de cárcel canjeables por horas sociales. 

No hay recetas, apenas se escribe en un papel "Lo siento atleta", eso para no dejar huella de la irresponsabilidad de los gobiernos de no proveer las medicinas que tienen obligación de entregar a los ciudadanos que las requieren, porque para eso se pagan impuestos por todos los ciudadanos que trabajamos. Pero en países en los que la necesidad es tanta que hasta el suero sirve para endulzar el café, la realidad es esa. Por eso ser atendido en centros de salud públicos en muchos países de América Latina, equivale a pasar el Niágara en bicicleta.

Recuerdo la canción hoy porque, honestamente, me es indiferente si la unión que se rumora del ISSS con el MINSAL permite que el MINSAL lleve el nivel de atención en sus centros externos y de hospitalización a un mínimo semejante al del Seguro de noviembre de 2024, sin embargo, con la capacidad mostrada por algunos funcionarios, todo indica que será al revés, sobre todo hoy que el ISSS está reduciendo sus niveles (horarios y lugares) de atención. Lo más seguro es que tengamos que recordar andar en bicicleta.

domingo, 12 de enero de 2025

“El guerrero tiene derecho a su descanso”


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José Mujica, el expresidente uruguayo ha declarado que muere de a poco, que el cáncer es irreversible, que suspende tratamientos y espera la que siempre nos recibirá al final de la vida: “Lo que pido es que me dejen tranquilo. Que no me pidan más entrevistas ni nada más. Ya terminó mi ciclo. Sinceramente, me estoy muriendo. Y el guerrero tiene derecho a su descanso”.

Esa certeza de que la vida finaliza, era parte de lo que aprendimos en una izquierda soñadora, idealista en los 60 y 70 en muchas partes del mundo, por esa convicción muchos fueron capaces de entregar su vida buscando alcanzar un sueño.

Entender que la muerte será siempre la amante que espera al final para abrazarnos, permite vivir con mayor despego de lo material.

Mujica se va, el viejo "Facundo", el viejo Pepe, el querido maestro de esa izquierda que fallece junto a él se despide y se ha ganado el derecho al descanso, sin duda. Habrá que vivir ese dolor. Adiós Pepe, Adiós maestro.

martes, 29 de octubre de 2024

Lo malo de embriagarse muy temprano

"La clandestinidad y la doble vida que llevábamos, era una forma de sobrevivencia. Era fundamental para poder sobrevivir, las cosas que hacíamos eran muy, muy arriesgadas, entonces teníamos que tener esa doble vida, ¿verdad? Esa disciplina de no dar a conocer... incluso quizás por eso olvidamos algunas cosas, un montón de cosas, porque había que olvidarlas para que no se te salieran en el diario vivir ..."
Virna en la "Batalla del Volcán".


Lo malo de embriagarse tan temprano

La canción que te debo

Creo que es la primera vez que saldrás y los chicos ya no están en casa. Siento más tranquilidad ante el hecho de no ser directamente responsable de su seguridad y bienestar.

Hemos hablado muchas veces de lo que pienso de esos viajes, pero respeto tu decisión porque se que a ti te agradan, a pesar de la enorme responsabilidad y trabajo que tienen.

Como sea, es la primera vez que seré consciente de tu ausencia por mí, no por mis hijos, sino por mi mismo y eso es novedad.

Sabes que te estoy profundamente agradecido por haber salvado mi vida, y sí, ha habido muchos momentos complicados, hasta que hemos llegado a este acuerdo mutuo de quedarnos juntos hasta el final. En todo caso, creo es tiempo de decirte la canción que te debo.

Gracias por todo y feliz viaje.

martes, 30 de julio de 2024

Mi Parra: El hombre de las primeras veces - II

Ítalo López Vallecillos escribió un libro en dos tomos, que titulo: "Gerardo Barrios y su tiempo", ese libro fue segundo lugar en el Certamen Nacional de Cultura, en el año 1965 y por eso, fue publicado por la entonces Dirección de Publicaciones del Ministerio de Educación. El libro llegó a casa, gracias a mi padre, una amiga se lo regaló porque sabía que nos gustaba leer y mi padres estaban muy interesados en nuestra educación.

Ese libro cubría la vida de Gerardo Barrios, desde su infancia (ahí supe que "patojeaba" un poco porque de niño un cerdo lo mordió), hasta su muerte. En él se incluían algunas fotografías: la silla en que fue sentado para ser ejecutado, la ceiba al pie de la cual lo ejecutaron, su tumba y el monumento que lo cubría, su uniforme de gala, entre las que recuerdo.

Ver "en vivo" eso mismo fue impresionante, con menos de 15 años, no podía creer que algo que vi en un libro existía, estaba allí,al otro lado del vidro que lo protegía. Estábamos en el Museo "David J. Guzmán", mi primera vez en un museo.

Mi primera vez en el cementerio de Los Ilustres, acompañados por las historias que había en cada tumba, ver las tumbas de personalidades que solo había escuchado o leído botó muchos mitos y aprendí, allí mismo que la muerte no perdona, quizás fue cuando acepté que la muerte iba a llegar, solamente iba a llegar y vivir era el gran reto.

Pude ver el monumento en la tumba de Gerardo Barrios y, al examinarlo con la mirada, recordar lo que años antes había leído en ese libro, la presencia de doña Adelaida.

Ocurrió lo mismo cuando, frente al campanario de la Iglesia de La Merced, imaginé, en mi mente infantil, cómo habría sido, en aquella ciudad tan pequeña en 1811 lo que en la escuela me enseñaron como "Primer grito de independencia", el padre Delgado tocando a rebato las campanas, y la gente pidiendo libertad. Posteriormente aprendería que la cosa fue de otra manera, pero en ese momento dibujé en mi mente aquel evento.

Caminar alrededor del Palacio Nacional, entrar a la Catedral, escuchar la historia del incendio de la misma en 1951, la esquina en la que estuvo la Universidad de El Salvador y la historia también de su incendio. El ingreso a la Iglesia del Rosario, el impacto fue el mismo que sentí cuando entré en la Catedral de Brasilia y vi la copia milimétrica de "La Piedad".

Conocí los estudios de YSKL, el Palacio Negro de la Policía Nacional (solo por fuera), la Iglesia de Candelaria, la de San Esteban y pude recrear a mi madre, pequeña vendiendo tortillas en ese barrio.

En una Semana Santa me impacté de ir a la Calle de La Amargura, y ver los cientos de gentes cumpliendo promesas "caminando" hincados, como otros les auxiliaban colocando cartones sobre el pavimento para que no se quemaran con el sol de la mañana y mediodía, caminaban con vendas sobre sus ojos guiados por sus hijos o parientes, cada quien cargando su pena o dolor, pagando su gracias, ¡qué se yo!...

Iban desde la iglesia de San Esteban a la iglesia de El Calvario, y nos sentamos un rato en alguna grada a verles pasar. Mi Parra, el hombre de las primeras veces explicando, respetando nuestras creencias infantiles de un cielo y paraíso, pero internamente yo cuestionaba si un Dios que te ama, realmente quiere que te auto-maltrates de esa manera.

En retrospectiva, Mi Parra, no solo me introdujo en las maravillas que había visto en fotografías, en las costumbres que no conocía, en la cultura tan esquiva a los pobres, en los beneficios de la clase media, sino que sin quererlo, fue eliminando mitos, creencias del niño que iba creciendo. Me enseñó a pensar cuestionando, me enamoró de la matemática más de lo que ya estaba, me quitó el miedo al álgebra y a la trigo, muchísimos años antes de que pudiera recibir clases de ella.

Lastima no logró enamorarme de la astronomía, y es que pensaba que ver hacia arriba era una pérdida de tiempo, cuando había tanto que hacer en esta tierra. Mi Parra construyó, sin saberlo, hambre de aprender más, comprobando todo, verificando cada dato. 

Nunca te lo he dicho Parra, pero tiene razón Yolanda, hay que hacerlo, así es que Gracias Parra por todo eso.

lunes, 29 de julio de 2024

Mi Parra: El hombre de las primeras veces I

Tuve un padre que, con sus aciertos y fallas como humano, se convirtió en mi héroe.

La vida me regaló un segundo padre que fue, en mi niñez y adolescencia, quien me orientó a descubrir muchísimas cosas que la pobreza no me permitía imaginar siquiera.

La pobreza limita en extremo, no te permite conocer, entre otras cosas, la cultura, la ciencia, el deporte.

La pobreza en casa de mis padres tuvo una variante milagrosa, brillante, basados en sus experiencias de huérfano desde la infancia primera y vendedora de tortillas a domicilio, pensaban, estaban convencidos que era la educación lo que permitía abandonar honestamente la pobreza.

El premio al final del año por pasar el grado era, visitar una semana completa a mis abuelos en Mejicanos, San Salvador. Allí vivían mis abuelos maternos, mis tías que nos querían tanto que les llamábamos mamá y mi tío Elias, a quien nunca le llamé padre, sino que le decía "Parra" porque me parecía como una sombra providencial sobre todos los sobrinos (él en ese momento no tenía hijos) que a mí, me permitió conocer más sobre la vida.

El fue el hombre de las primeras veces: la primera vez que fui al mar; al Viet Nam en el estadio Flor Blanca; al campus de la Universidad de El Salvador, caminamos toda la universidad, desde la tarde hasta la noche, ingresar a la Biblioteca Central de esa UES de 1970 y algo, me impactó. La primera vez que veía una biblioteca en la que podías tomar tu mismo cualquiera de esos miles de libros, había un silencio total en ese gran edificio, ocasionalmente un tecleo porque en las columnas había mesas con sillas y en ella una máquina de escribir, para que los estudiantes pudieran hacer las tareas.

En cada salida, cada paseo, era una lección de vida, caminábamos conversando, contaba experiencias, historias, discutíamos cosas, aclaraba dudas. Era mi maestro. La primera vez que supe que no solo existían sorbetes de carretón, fue con él. Lo más sofisticado que conocía eran las minutas con sorbetes de Alaska (Fuera del Colegio Bautista en Santa Ana). Nos llevó a un negocio cerca de La Prensa Gráfica (no recuerdo su nombre), allí por primera vez vi que se podía comer sorbete en una copa, con cuchara y descubrí las servilletas. Más de alguna vez, cuando trabajé en La Prensa Gráfica, salí a ese negocio solo por sentarme a tomar un sorbete para recordar ese momento mágico de mi infancia.

Conocí a la "Ma´Meche" una señora que vendía comida en el Parque Hula-Hula, llegaba con un camión, extendía una lona y empezaba a despachar comida, se llenaba de vagos, bolos y nosotros, porque cuando salíamos el enseñaba que uno andaba "paseando" por tanto no iba a llegar a la casa molestando por comida.

Fue él quien me presentó, sentados en el suelo de la casa y con una tiza escribiendo y dibujando sobre él, al álgebra, y la trigonometría, de esta última hasta me mostró el "Nueva trigonometría plana y esférica" de Webster Wells, el primer libro de papel satinado que toque. En otra ocasión, tirados de espalda sobre el techa de la casita, me presentó la astronomía, me mostró las constelaciones y me contó como se construían.

Me contaba como era la vida en la Universidad, él recién había intentado estudiar Economía, el esfuerzo le duró pocos ciclos, porque en el trabajo, se concentraron en ponerle bloqueos para que no estudiara, era lo común en esos años con la gente que trabajaba y estudiaba y él no podía dejar de trabajar, era el responsable de la casa.

Mi Parra nos llevó por primera vez al McDonalds, recién inaugurado, le interesaba que supiéramos que el mundo era más grande que la pequeña Santa Ana. 

Era jugador estrella del equipo en el banco en el que trabajaba y, cuando me fui a San Salvador, para intentar ingresar al Instituto Nacional "Francisco Menéndez" me incluía en los entrenos que se hacían al mediodía, en esa época era común que los negocios cerraran entre las 12 meridiano y la 1 o 2 de la tarde, ese momento era aprovechado para "masconear".

Mi tío Elías, Mi Parra, fue el hombre de las primeras veces, muchas primeras veces, creo que nunca le llamé padre o papá, porque ingenuo como era pensaba que mi padre se podía molestar, fueron grandes amigos, cuando despedimos a mi padre, mi Parra dijo que fue el hermano que siempre quiso.

Hoy Mi Parra, está más señor, vive en los Estados Unidos, porque así tocó, pero cada vez que viene es una alegría enorme verle y poder acompañarle, así sea solo del aeropuerto a la casa o en el viaje de regreso y saber que él fue el hombre de las primeras veces, mi segundo padre, aun cuando nunca se lo he dicho.

 


jueves, 30 de noviembre de 2023

Mi primera piñata

El gorrito de la "piñata"


De niño soñaba que era piloto de avión y en un combate moría, luego en 1969 conocí la guerra, desde la perspectiva de los "ganadores" y sentí "lo que era" la gloria, el triunfo, hasta llegué a decir "catracho" como ofensa, sin conocer para nada el origen del vocablo.

Más adelante supe de la guerra de Viet Nam y aprendí lo inhumano que es la guerra, lo irracional, lastimosamente, también aprendí que hay luchadores justos. Con eso en mente y ante la enorme frustración por la falta de libertad democrática y la represión indiscriminada, consideré que no había otra salida más que el doloroso conflicto con fierros en El Salvador.

Esa experiencia me enseñó dos cosas: Uno, que la violencia inicia con el lenguaje y termina con balas disparadas al "enemigo" porque ambos bandos enfrentados son igual de asesinos e inhumanos, deben serlo, de lo contrario no serían contrincantes armados y, dos, en toda guerra quien más sufre es el inocente, el que nada debe (es paja que el que nada debe, nada teme) porque generalmente no sabe de dónde le caerán las balas, sino hasta que le asesinan.

En esa etapa no pensé que llegaría a cumplir 20 años. Recién cumplí 63 y hoy mi nieta me regaló la primera piñata en mi vida. Siempre me pareció que era una forma boba de gastar el dinero, hasta este día en el que su sonrisa y alegría de cuatro años, y la sonrisa de la segunda nieta de cuatro meses le dio significado. Son noches como esta la que justifican la vida.

Gracias familia, gracias vida.

domingo, 19 de noviembre de 2023

Su palabra sobre toda ley escrita

Captura de pantalla
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No importa si es ilegal, inhumano, irracional o no, no importa nada, para sobrevivir basta que se entienda, se comprenda y se actúe con este principio: "su palabra sobre toda ley escrita".

HBO la presenta así: "Durante la Segunda Guerra Mundial, 15 de los hombres más poderosos del Tercer Reich se preparan para sellar el destino de la población judía europea. Tras 90 minutos de deliberaciones, la fatídica 'Solución Final' ha sido decidida".

"Conspiración" es una película (original de HBO), que presenta la reunión de 15 personas (no necesariamente los más poderosos del tercer reich, al menos no uno de ellos) para aceptar, como borregos, la propuesta del jefe de la Oficina Central de Seguridad del Reich: Reinhard Heydrich como solución final al "problema judío".

La reunión es un simple trámite, la decisión ya está tomada, el máximo líder la ha avalado. Lo que falta es el obligado respaldo, la complicidad de los que nunca tomarían esa decisión si hubiera libertad para hacerlo, por eso es necesario, en algún momento y ante la duda de alguno que aun cree no en el derecho de los judíos a la vida sino, en la legalidad del tercer Reich, es decir: aceptan eliminar a los judíos , pero legalmente (esterilización obligatoria y masiva).

El jefe de la Oficina Central de Seguridad, con el aval del Führer bajo el brazo, invita a brindar posibles "soluciones". Todas (si es que hay alguna) serán eliminadas por la contundencia de la solución propuesta por Heydrich, que además ya ha sido probada. Por tanto queda claro que lo único que necesita es que todos digan sí a esa propuesta. La complicidad garantiza, en el tiempo, que nadie pueda escapar a posibles juicios. La historia del hombre por siglos, baste ver lo que hoy pasa en Guatemala.

Todo líder supremo e iluminado es idolatrado por la masa, la ciudadanía. Él nunca se equivoca, es infalible. No necesita consultar con nadie, todo lo que dice y hace es perfecto, por tanto cuando se es adulador o admirador irracional, solo queda firmar, total "Su palabra ha estado, está y estará (hasta que la gente lo decida), sobre toda ley escrita".