miércoles, 31 de diciembre de 2025

2026


Tengo idea que en algún momento leí que cada fin de año es borrón y cuenta nueva, pero también recuerdo que leí que el fin de año es solo un cambio de fecha como todos los días, que es un día más y a la vez, uno menos de vida.

En el sector público, los cambios en los servicios públicos que benefician o perjudican la vida de los ciudadanos en el nuevo año, se achacan a la Ley General de Presupuesto y Presupuestos Especiales, esa ley que aprueba la Asamblea Legislativa para ser ejecutado entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del nuevo año.  Ahora bien, el presupuesto público es decidido por los políticos responsables de gobernar, por tanto ellos son los responsables de los beneficios o daños que se provoquen al ciudadano.

En el sector privado, se da un cierre contable que determina las ganancias netas, partiendo de que previamente se han pagado correcta y legalmente los impuestos correspondientes y cubierto las deudas  y demás gastos anuales. El sector privado inicia entonces, con los recursos acumulados en los años, un nuevo ciclo que, dependiendo de las decisiones de sus directivos, será de ganancias o pérdidas.

Al final es evidente que el que sea borrón y cuenta nueva o continuidad, depende de las decisiones que cada ser humano tome. Es el hombre el que decide qué va a ocurrir en el nuevo año, y lógicamente, las decisiones colectivas, siempre dependerán de la mayoría, de su capacidad de análisis y de sus personales sueños.

Lo que nunca hay que olvidar es que, las decisiones de quienes tienen poder (político, económico, social), afecta más vidas ajenas que la propia y por tanto deberían ser tomadas con seriedad, responsabilidad y empatía. Ojalá 2026 sea un año en el que todos, especialmente los dirigentes (comunales, políticos, económicos) tengan conciencia de que tienen en sus manos el futuro de muchas vidas.




miércoles, 24 de diciembre de 2025

Un doctorado en payaso

El Partido Comunista de El Salvador (PCS) en la clandestinidad, ofrecía becas a países socialistas para estudiantes aplicados y de escasos recursos, lo promovían a través de las carteleras del Frente de Acción Universitaria (FAU), su frente abierto en la Universidad de El Salvador.

Era sencillo, solo te presentabas al local del FAU, mostrabas tu interés y el proceso empezaba, habían carreras para todos los gustos: ingenierías, medicina, humanísticas, de todo y, en algunas, había subespecialidades, por ejemplo, recuerdo a alguien que se fue a estudiar ingeniería eléctrica, pero con una especialidad que lo capacitaba para montar plantas industriales de cualquier calibre.

La teoría del PCS para tales becas, era que cuando se tomara el poder, se necesitarían cerebros preparados y entrenados para echar a andar la economía. El regreso era complicado, había una dictadura militar y se arriesgaba la vida, por eso muchos, por seguridad personal, se quedaban fuera del país luego de graduados.

Un día, nos presentaron la oferta y yo, por el puro gusto de joder, dije que me interesaba un curso de payaso. El compañero que presentaba la oferta, con seriedad me explicó que había un curso para payaso, pero que era intenso y difícil, duraba 8 años, y estaba asociado con la escuela que formaba los payasos del circo soviético. En esos 8 años aprendías, música, mímica, teatro, expresión corporal, magia, malabarismo y no se que otras cosas más, que era teórico práctico, que las prácticas se hacían con el circo ruso y bueno que cuando quisiera empezábamos el proceso.

Con los años y la llegada del internet investigué para saber si había sido propaganda lo de tal curso, y resulta que tal escuela existía, no se si aún existe, pero me sorprendió que un curso de payaso durara lo mismo que un doctorado en medicina y entendí porque los rusos del circo soviético tenían la calidad que les precedía en fama, construida sobre monstruos del arte como el gran Oleg Popov.

Por supuesto yo no tomé tal curso, ni siquiera inicié el proceso, pero fue interesante saber que llevar diversión a la gente del mundo, independientemente del idioma que hablara, era posible y que incluso, ser payaso (con lo ordinario que se podía considerar en nuestro medio ese trabajo), requería preparación y amor a la profesión.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Clemencia



Cuando la escuchaba pensaba en César que estaba preso, y pensaba en muchos más que estarían con él a lo mejor también escuchándola.

Al ver hacia atrás, es imposible no recordar el sacrificio de tantos hombres y mujeres; jóvenes y viejos; campesinos, obreros, estudiantes, empleados; proletarios y pequeños burgueses, tanta gente...

Pero eso no lo entenderán muchos... Pero existió, sacrificio, dolor y esperanza.



miércoles, 10 de diciembre de 2025

La Televisión Educativa


En un post en "X", don Héctor Lindo escribe:

"Hace algunos años escribí, con Erik Ching, un libro sobre el proyecto de televisión educativa en El Salvador a finales de la década de 1960. El propósito principal del experimento era emplear tecnología avanzada como herramienta para afrontar un serio problema social del país. La iniciativa recibió el respaldo del gobierno estadounidense, motivado por la posibilidad de replicar esta iniciativa en otra naciones pobres si se demostraba su eficacia.

Era un experimento. Fuimos conejillos de indias.

El proyecto fracasó, entre otras cosas porque no tomó en cuenta la importancia de los seres humanos (maestras y maestros) en el proceso educativo. Enormes recursos se desperdiciaron y seguimos con grandes problemas educativos.

Dejemos que los países con recursos y capacidad tecnológica experimenten, que identifiquen con claridad las posibilidades y los problemas con el uso de nuevas tecnologías, y luego aprovechemos ese nuevo conocimiento para solucionar nuestros problemas."


Este post me llevó a un recuerdo, el noveno grado lo pasé a estudiar al Instituto Nacional de Santa Ana (INSA), y en cada aula había un televisor. Tuve ese año dos maestros: Alcides Aguilar y otro más, el primero era un verdadero docente, exigente pero justo, servía las materias Ciencias Naturales y Matemáticas. El otro servía el resto de materias.

Hasta donde recuerdo, el maestro Aguilar, en ese año, solo encendió el televisor dos veces: una para ver una clase (video) sobre inseminación artificial, la otra era una clase sobre las Leyes de Mendel. Y nada más, por el contrario en el aula nos enseñó Álgebra, nos retó a que cada tarea en ciencias fuera un trabajo de nivel universitario, en ese noveno grado hasta supe de aceleradores de partículas. Y solo dos veces encendió ese televisor.

El otro maestro permitía que lo encendiéramos más veces, especialmente porque ese 1974, el Mundial de Futbol era en Alemania, y los partidos se transmitían en horas de clase (iba por la tarde), así es que vimos más de un partido de fútbol. La condición era que no gritáramos los goles, que no se celebrarán jugadas, el profesor por su parte alcanzaba a decir, "Aprovechen su tiempo jóvenes" y se dormía. Ese año fuimos el aula más disciplinada, puertas cerradas y silencio total, cuando alguien se emocionaba, quien estaba a su lado debía controlarlo y así fue todo el campeonato.

En mis recuerdos, lo más memorable de la Televisión Educativa, fueron los libros de texto que se adquirían en la Administración de Rentas (Agencia del Ministerio de Hacienda en Santa Ana), Ciencias Naturales, Inglés, Estudios Sociales e Idioma Nacional recuerdo que se compraban de una vez, pero el de matemáticas se compraba por unidades, había que estar yendo cada cierto tiempo para adquirirlo. Creo que no muchos estudiantes lo compraban, en mi caso, como en mi casa fue regla que los libros eran prioridad pues los compré. Lo que más recuerdo de ellos es que el de inglés tenía la letra de la canción "San Francisco" de Scott McKenzie.

Comprando los módulos de matemáticas me di cuenta que apenas se cubrían unos módulos, que los últimos (recuerdo que había uno de geometría), no se alcanzaban a cubrir, el tiempo no daba para eso, lo tengo claro porque el maestro Aguilar, no perdía tiempo en clase. Los programas en general, cubrían más material del que era humanamente y, trabajando sin pérdida de tiempo, cubrir. 

Recordando ese año de experiencia como alumno, comparto totalmente la opinión de don Héctor Líndo respecto al fracaso de ese proyecto de Televisión Educativa.

jueves, 4 de diciembre de 2025

Estamos cuadriculados


Estar cuadriculado, en los 70, al menos en el pequeño grupo con el que compartía en aquellos días, era que te conocieran bien, no solo tus datos personales (nombre, foto, familia, amigos, lugar de estudio o trabajo, etc.) sino que también supieran tus preferencias (lugares que visitabas, horarios que tenías, costumbres, etc.)

Eso requería un trabajo de inteligencia intenso, dedicado. Pero el régimen político de esos días tenía esos recursos y el apoyo de algún país extranjero en los "procesos" de "investigación" que necesariamente pasaban por desapariciones, torturas, muerte.

Al finalizar este año, la aplicación de música en el celular que utilizo me hace un detallado resumen de año, lo que más escuché, la canción que más veces escuché, cuántos podcast escuché, que géneros prefiero, esto me hace recordar que ahora, para cuadricularte, no se necesita tortura, solo se requiere que utilices aplicaciones telefónicas, para que determinen tus gustos, costumbres, y con estadística, puedan incluso predecir lo que deseas.

La inteligencia que hoy se requiere es diferente a la que utilizaban los militares en los 70, es simplemente inteligencia artificial.

...se mueren los amigos de la infancia ahogada...



Madrugo con la noticia de que Elton John ha perdido la vista, lo comenta mi amiga Edith V., los dos estamos impresionados.

Ella comenta "¡Cuánta tristeza!, Mi adolescencia, mi juventud transitaron con su música".

Yo escribo: "¡Juela!

Ella responde: "Da cosa. y cada uno de ellos que se deteriora más o se va nos recuerda que nosotros mismos estamos cada día más cerca de allá que de acá"

Yo escribo: "Me recuerda esto:

    27 años*
        Roque Dalton

    Es una cosa seria
    tener veintisiete años
    en realidad es una
    de las cosas más serias
    en derredor se mueren los amigos
    de la infancia ahogada
    y empieza a dudar uno
    de su inmortalidad."

Ella agrega: !Ah, la vida!

Yo cierro: "A los 27 sonaba a tragedia, a los 40 era poesía, a los 60 una realidad cada día más cerca porque uno es el amigo".



* Poema de Roque Dalton, aparece en “Taberna, y otros lugares”