miércoles, 25 de marzo de 2026

24 de Marzo - Argentina


Caminamos en dirección Oriente, sobre la primera calle poniente, llegando casi a la 13 Avenida Norte, justo en la "espalda" de la Basílica del Sagrado Corazón, allí hay una vista peculiar, porque la primera calle entre 13 y 11 Avenida Norte, es más ancha y la vista de ese tramo, no es clara desde la primera entre 15 y 13, sino hasta que llegas a la esquina.

Vamos llegando a la esquina, cuando vemos que en la siguiente cuadra, por la acera de la derecha (en la dirección que nosotros llevamos) camina una persona, en un segundo: una camioneta, que no se de donde sale, frena bruscamente a su lado, abre la puerta lateral, caen tres tipos con fusiles G3, agarran al caminante a golpes con los fusiles, el tipo apenas alcanza a cubrirse la cabeza, cuando tomado de la cintura (del cincho imagino) "vuela" literalmente, hacia dentro de la camioneta. Nos congelamos con Alex, apenas alcanzamos a agazaparnos tras un carro estacionado, cuando la camioneta tan rauda, como apareció a la par de la persona secuestrada, pasa a nuestro lado. No queremos ser testigos de nada, al menos que no noten que estamos ahí. 

La hora es cerca de la 1 p.m. esa calle está completamente sola, no hay nadie caminando, excepto nosotros dos y el sujeto que viaja contra su voluntad en la camioneta, la identidad de él y de quienes lo secuestran es desconocido. Todo pasa en segundos (tan rápido que no creo que hayan sido minutos).

Nos vemos con Alex y pensamos rápidamente como movernos fuera de allí, porque el primer pensamiento es: si nos vieron, pueden regresar por nosotros, así es que nos movemos hacia la Calle Arce, buscando más gente para confundirnos con ellos o por lo menos que vean que nos "levantan".

Ya en casa reflexionaré sobre el evento, y me daré cuenta de que fue tan rápida que no tengo ni idea del número de placa, de la ropa de los involucrados de nada. Así es que creo que lo más saludable es dejarlo de lado, nunca más lo hablamos con Alex, no se si el recordará el momento o tendrá algún dato más. 

Veníamos de clase de la Universidad, caminábamos a pie siempre desde la Universidad hasta el centro donde nos despedíamos para que cada quien tomara el bus que le correspondía, y era nuestra rutina hasta ese día. Cambiamos ruta, tomamos más precauciones porque creo que fuimos consciente, que si nosotros hubiésemos sido las víctimas nos habría pasado igual, por la efectividad de los captores y por lo ameno de la charla que manteníamos mientras caminábamos.

Ese recuerdo me llega porque el 24 de marzo, en Argentina, es aniversario de la llegada de la dictadura militar que, en mi opinión, superó en maldad a las demás de América, a lo mejor porque ellos tenían afinidad (y asesoría) de nazis originales. Aun falta investigar con más profundidad, el nivel de "apoyo" que brindaron a El Salvador en la lucha "sucia" contrainsurgente. Pero eso fue una realidad en nuestro país y muchos países más en toda América Latina, y secuestros, como ese que involuntariamente vimos, ocurrieron en cantidad. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por su comentario. Lo revisaré y si no es ofensivo en ninguna forma, sin duda lo publicaré. Gracias de nuevo