sábado, 31 de agosto de 2013

Lo que necesitamos: Un Rabo de Nube



Escucharla con lágrimas en los ojos fue más de alguna vez el consuelo al dolor experimentado. Hoy, al escucharla pienso en que ese poema hecho canción por el inigualable Silvio Rodríguez, tenía razones para hacer llover en los ojos.

Cuando era "bicho" (niño-joven) pregunté que era el Rabo de Nube en Cuba, alguien me respondió que era un pequeño torbellino, entonces la canción cobró sentido total. Luego me enteraría, por el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, que en Cuba, Rabo de Nube es una "Columna de agua o vapor que se eleva sobre el mar con movimiento giratorio por efecto de un remolino de aire".

Viendo la realidad actual, pienso que como antes o quizás más que antes, hoy necesitamos un rabo de nube, que se lleve lo feo: la corrupción, la mediocridad, el conformismo, la ignorancia... lo feo.

Podríamos cambiar la realidad, construir un nuevo país con el esfuerzo de cada uno de nosotros, lejos de la ignorancia que nos hizo convertir en héroes a hombres, jugadores de fútbol, a los que hoy se señala como delincuentes; siendo que hay criminales que destrozan nuestra vida y encima nuestro futuro y nosotros no nos atrevemos a señalar, lejos de eso los convertimos en "dirigentes", "líderes" y "candidatos para elección popular".

No aplaudo lo que han hecho los jugadores de la selección mayor, tampoco caigo en la mar de acusadores, que lejos de criticar la realidad social, se quieren convertir en víctimas asumiendo el rol de aficionados ofendidos. El apoyo a la selección debería ser un acto consciente, que se asume porque se considera correcto, por tanto incondicional.

No voy a señalar a ningún jugador de la Selección Mayor de fútbol, ¿Que se puede esperar en esta país en el que quien roba es vivo, y quien no lo hace es "pendejo" (tonto, imbécil)? Ser honrado en El Salvador, no es una cualidad, es un defecto.

lunes, 12 de agosto de 2013

Que Dios te bendiga Carelo



Luego de despedirte, entro a casa y Juani me pregunta si estoy triste. Le digo que menos que anoche, cuando me dijiste que te vas el miércoles y que me traerías dos cajas, una con libros y la otros con los documentos que tanto cuidamos. Entendí que era en serio, que la decisión se mantenía y que te largas de esta Patria que es tan injusta con sus mejores hijos.

He perdido práctica, durante buena parte de mi vida, despedir amigos era lo más común. Decirles adios, porque morían o porque se iban del país. Hace tantos años de eso que no recordaba ya esta sensación extraña, al menos hoy en tu caso hay un poco de alegría de pensar que uno de los tantos planes que tienes es crecer profesionalmente y que con tu capacidad lo vas a lograr.

Octubre siempre ha sido el mes de las despedidas, pero hoy se adelantó.

Mis amigos y amigas se cuentan con los dedos de las manos, de mis manos. Son pocos porque son los mejores, las mejores, siempre fue así y sigue siéndolo. Sin dudas vos has sido el más cercano de todos, el que siempre inyectó optimismo en los momentos más difíciles.

Pero así es la onda Carelo, hay que seguirle dando a la vida, hasta que ya no se deje y nos toque conocer qué hay del otro lado, luego de la muerte.

Estoy consciente que no es adiós, como nos dijiste hoy en esta tu casa, estarás con un pie aquí y el otro allá; además están las redes sociales y toda esa tecnología que tan bien conoces. Pero sin duda, alguna tarde, cansado y con deseos de compartir una buena plática, extrañaré esa pizza que nos servía de pretexto para dos jarras bien frías y cuatro horas de charla.

Éxito Carelo y que Dios te bendiga siempre.



viernes, 2 de agosto de 2013

Testamento



El deporte da disciplina, si tienen hijos, que ellos y ellas practiquen deporte, que aprendan a tocar un instrumento, si pueden que aprendan teatro, danza (arte en general). Deporte y arte. Esto es sacrificio para ustedes como padres, pero vale la pena, yo no tuve tiempo por ganar billetes que al final los gastamos de cualquier forma, por eso hoy no se reflejan en sus vidas.

Estudiar lo que les gusta, y hacerlo bien.

El trabajo háganlo con gusto, busquen siempre algo que les interesa y les entretenga, de lo contrario se van a aburrir y van a trabajar mal.

Cuando crean que algo es caro, averigüen primero cuánto cuesta, muchas cosas no las tuvimos antes porque pensaba que eran caras, y claro fueron caras cuando yo era niño porque apenas alcanzábamos a comer, pero luego pudimos haberlas tenido y habría sido una mejor forma de gasta el dinero en lugar de solo consumirlo en alimentos chatarra.

¿Las cosas que no haría?

Bueno si pudiera (y ojalá ustedes no los cometan) evitaría estos errores:

Permitir que iniciaran un esfuerzo y antes de finalizarlo, lo abandonaran sin haberlo, al menos, investigado lo suficiente para saber que no les era necesario o no les gustaba.

Castigarles porque algo se arruinó en la casa, el miedo a la pobreza, no por mí que viví en ella toda mi infancia, sino por ustedes que no la conocen (gracias a Dios), me llevo al apego a las cosas materiales y esto me evitó disfrutar muchas cosas con ustedes.

No compararía juguetes para que los guarden y no compararía varios juguetes, compraría uno para cada uno. Si pudiera, trataría de que no te sientas tan poco querida.

No les abandonaría en la escuela, confiado en la calidad de la misma, me pegaría más a su aprendizaje, revistaría tareas y apoyaría más en la escuela. Tenía conciencia de que es la escuela la que nos saco de la pobreza, pero me olvidé que es el acompañamiento el que los volvería consistentes en su proceso de aprendizaje.

Me aseguraría que la casa, como sus vidas se desarrollará según un orden pre establecido, que no sea dogma, pero que haya un plan a desarrollar, menos improvisación, definiendo las cosas vitales, las estratégicas. Por ejemplo antes de cualquier proyecto (incluso la simple compra de algo), pensaría: ¿Esto para qué va a servir, es indispensable que lo tengamos, es necesario para alcanzar el objetivo que como familia tenemos?

El orden en la vida, en las cosas, en la casa, es importante, no se los enseñamos pero es importante.

Sin duda habría muchas cosas más, pero sobre todo me preocuparía de la disciplina con amor, orden, constancia. Sus hijos serán mejores si ustedes se preocupan de esto, sin duda así será. Lo se porque ustedes son mejores que nosotros, y esto que fallamos en muchas cosas.

Juani y yo los hemos amado desde siempre y por siempre. Un beso.