miércoles, 11 de enero de 2017

El Conflicto en El Salvador


Imagen y documento propiedad de "La Prensa Gráfica"


A todos los salvadoreños que sobrevivimos la guerra,
la firma de la paz nos impactó de diferentes maneras.

En los días previos a la firma, durante la firma y posterior a la firma de los
Acuerdos de Paz, trabajaba en "La Prensa Gráfica" y
con cuatro amigos (equipo que luego se amplió), iniciamos
un proyecto "loco" que concluyó en un documento que alguna utilidad,
espero, haya tenido para quienes lo han adquirido.

La vida no se ha detenido:
don Ramón, el gran jefe y mejor amigo, descansa ya en paz.
Leo, jubilado, abuelo y ejemplo de fe católica, sigue siendo la razón en el caos;
Mario emigró definitivamente, hoy es parte de ese millón que son la diáspora.
Ricardo es reconocido editor en un gran periódico digital;
Toño Herrera labora en una reconocida universidad y sigue siendo excelente fotógrafo.
De Manuel y don Julio no se nada hace muchos años,
espero que estén bien y sean felices.

El único objetivo de ese documento era dar a conocer lo que había ocurrido.
Creíamos (creo que todavía creemos igual)
que conocer la historia es indispensable para evitar
cometer los mismos errores
una y otra vez,
conocer la historia es indispensable para,
atentos a la realidad,
advertir las desviaciones que buscan esas repeticiones.
Salimos de una guerra y, quienes la vimos, vivimos y padecimos, no queremos otra.

Esta es, en cuatro partes y una más de Mario Erwin Larín, el cómo construimos ese
documento hace ya más de 20 años.

"El Conflicto en El Salvador"

Parte I
Parte II
Parte III
Parte IV
Reflexión de Mario Erwin Larín






martes, 10 de enero de 2017

Retazos de Rafael II


¡¡Bellísimo!! tema del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes - Habana - Isla de la Juventud (antes Isla de Pinos) - Cuba

Tiene trote con ritmo, es mediodía, lleva el uniforme completo, casco incluido y, colgando de una mano el Fusil G3, tendrá 22 años máximo, rodilla en tierra apunta con el fusil, calcula distancia y lentamente se levanta, cinco pasos hacia adelante se arrodillará nuevamente, apuntará y no se moverá por unos segundos, momento de tensión que tiene como testigo a todos los que en el beneficio de café en Santa Ana, estamos trabajando en los patios, asoleando y moviendo el café, todos paralizados, acompañamos su respiración, un tiro se escucha, unos 80 metros adelante, se mueve bruscamente la maleza, se levanta, trota nuevamente con ritmo, fusil en la mano, salta hacia el muro de unos 50 centímetros, sube el pequeño monte y levanta al animal, tiro en la cabeza, muerto. Hay gritos y hasta algunos aplausos. Quienes le avisaron le felicitan, habrá garrobo para comer este día, pero será solo para los elegidos: el que disparó y dos que le ayudaron a tener vigilado el animal por una semana. Rafael no lo vio, pero lo sabrá y entenderá que la decisión que toma al nacer es seria, porque el enemigo es formidable, será una bestia, pero tiene calidad, técnica, formidable condición física y excelente puntería.

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Santa Ana inauguraba la primera estación juvenil “Estación H” se llama y realiza un concierto especial de inauguración en el anfiteatro del Parque Sihuatehuacán, lógicamente la entrada es contra pase de cortesía, pero el parque es tan grande que las paredes pronto son inundadas por alpinistas jóvenes que ingresan calladamente al parque, el anfiteatro cada momento se vuelve más pequeño de lo que su pequeño tamaño tiene, los jóvenes inundan el escenario, el animador solicita espacio, el cierre del concierto con el grupo musical juvenil “top” del momento incluye efectos pirotécnicos y es peligroso estar muy cerca, todos los invasores, salvadoreños al fin, entienden al revés y se aproximan más al escenario, empiezan a inundarlo. Advierte: “Voy a hablarle a dos señores de verde que están allá atrás” la gente no entiende, el animador desaparece y a la izquierda y a la derecha del escenario aparecen los dos señores de verde, casco incluido, y el fúsil G3 tomada con las dos manos cruzado sobre el pecho y solo dan un golpe de descanso en el suelo. El público en el escenario imita una “colonia de hormigas fumigadas”, cada quien corriendo por su lado, alejándose de los hombres de verde. Rafael no vio esto, pero lo sabrá y se dará cuenta de cuánto temor infunde la sola presencia de estos señores, y contra eso habrá que luchar y aprender a superar (o más bien esconder) el miedo para poder enfrentarlos.

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La Coordinadora Revolucionaria de Masas (CRM) ha convocado paro, hay que moverse desde Mejicanos hasta San Ramón, a las 4:00 a.m. (lo cual es insano), evitando los retenes que estarán colocados desde la noche anterior, Rafa y el Choco hacen el trayecto juntos, llegan 5:00 a.m. al destino y encuentran el resto del organismo, cinco en total. El Choco anda enfierrado, Rafa y los demás obtendrán los instrumentos en ese lugar, 5:30 pasa una camioneta, es gente de la onda M, llevan los fierros, van volados, Rafa dice “ni nos vieron”. “Chiqui” dice que si les vieron pero dijeron que regresarían. ¿Cómo o a quién se lo dijeron? Quien sabe, pero a las 7:00 a.m. el Chiqui ordena calabaza, calabaza… "¿Por qué madrugamos? pregunta rafa" "Quien sabe" dice el Choco, pero el regreso estuvo peor y hubo que rodear hasta Mariona para volver a Mejicanos, porque a esa hora ya habían “sacado” hasta tanquetas a la calle.

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Está oscuro, pero la prisa de levantarse la dan los toques violentos en la puerta, como está ensayado rápido el pantalón y la camisa en los tres pasos que dura el salto de la cama a la puerta, piensa rápidamente en la escapada, el techo, salto al techo del vecino, correr hacia lo tantas veces ensañado mentalmente, listo al salto… la voz lo calma, es conocida, abre la puerta “¿Qué pasa?”. “Tocan la puerta de la calle”, “bueno no son los escuadrones porque esos no tocan…”, llega un tercero corriendo y muerto de la risa, Rafael todavía con los ojos cerrados pregunta “¿Qué paso?” “un bolo cerote que se equivocó de casa”, tres pasos y de nuevo a la cama, a seguir dormido con un ojo abierto.

domingo, 8 de enero de 2017

Retazos de Rafael



Debe salir de inmediato de la zona, llega a la esquina de la 29 Calle Oriente y 2da Avenida Norte, alcanza a ver en la parada de lo que en ese momento es el Cine Roxy, una ruta 3, justo hacia la Universidad de El Salvador, por tanto corre y le apuesta a una subida de última hora. El bus, como es costumbre a las 7 a.m. de esos días, lleva racimos de gente (literalmente) colgando en las puertas, salta y logra afianzar la mano izquierda, la derecha se desliza y empieza la caída. En un segundo la vida, pero no fue así, la preocupación es si cae y se golpea la cabeza podría quedar inconsciente y eso es grave, porque cuando recojan el cuerpo encontrarán que está “enchingado”, es decir, tiene un fierro guardado en la cintura, piensa rápidamente como acomodar la caída, sin embargo sorprendentemente, lejos de las leyes físicas, el suelo se ve más lejos…. Siente entonces en la espalda una mano que lo hala hacia el bus, dando tiempo de afianzar la mano derecha en el vehículo que conducido por un motorista más pendiente de cobrar el pasaje y de no perder más tiempo en la parada va ya raudo sobre la 29 calle y ni cuenta se ha dado de la casi caída. Quien le sostiene la espalda es fuerte y ha notado el fierro en la cintura, ha sido solidario y emite una sonrisa de complicidad, cuando Rafa por fin reacciona dándole las gracias.

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Cien metros adelante caminan Dina y Claudio. Mantiene la visión sobre ellos, caminando en la otra acera junto a una morena simpática, para ella es su primera intervención. A lo lejos un radiopatrulla de la policía, instintivamente toma la mano de la morena y la mira para indicarle que llega el patrulla, pero ella sonríe inocentemente y le parece más práctico no insertarle miedo. Un grupo de familiares, colocando sillas en la acera toman el poco fresco en esta hora caliente, los miran, de inmediato saben que, quienes van 100 metros delante y los dos que hoy pasan tomados de la mano son extraños a la zona. El radiopatrulla pasa de largo con sirena abierta, probablemente han sido informados del evento recién ocurrido y en su prisa no toman nota de las parejas que despreocupadamente caminan, alejándose del lugar. El equipo pesado se ha movido hacia otro rumbo y por aquí solo caminan cuatro jóvenes documentos en orden y sin fierros, que no se conocen más que con su pareja, y, en el caso de Rafa y la morena simpática, vienen de visitar a una amiga de la colonia “de allá arriba”.
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El jefe es jefe, eso se sabe, pero como lo que ha aprendido es que el político está sobre el militar, entonces aquí la jefatura está de su lado. Bien vale aclarar que Nelson es, no solo el “chele” con cara de “hijo de papi de billetes” que tiene grado en la onda "M", es también, un denso orgullo metido en estos 1.80 metros de complexión atlética y la broma no le ha caído bien. El problema de Rafael es tener siempre la boca abierta haciendo bromas de todo y a todos. Nelson lo mira con seriedad, sopla como siempre lo hace para levantarse el fleco al frente del rosto y le dice: “Aquí está bien, vos mandás, pero allá, en el monte, cuando veas la estrellita aquí (señalando su frente) veremos quien ordena”. Fin de la discusión, de la broma y de la reunión.
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Carlos le llama a la razón, “…es demasiado noche, probablemente ya pasó el último bus”,”… el día no ha estado calmado y lo más recomendable es quedarse”. Rafael explica que no puede que debe moverse y que se descuidó de la hora pero ni modo debe retirarse, le indican que el local es adecuado para descansar, pero no hay forma, hay que moverse. Carlos y alguien más deciden acompañarlo por lo menos para que "tome" el bus, se “enchingan” y le ofrecen otro fierro, pero Rafael indica que no es conveniente, que va hacia el centro de San Salvador y no vaya a ser el “tuerce”. Trotando se mueven hasta el portón de derecho, y salen a la calle, Rafa camina unos pasos adelante, Carlos y el otro camarada van un poco atrás. Pasa un bus de la ruta 11, el último de la noche, Rafael inicia la carrera. Carlos y acompañante se lanzan tras él, uno corre en la acera y el otro sobre el pavimento, milagrosamente el bus se detiene antes de llegar a la parada de buses, Rafael lo alcanza y se sube, el motorista arranca de inmediato y al pagarle, Rafa nota que el hombre con rostro serio va pendiente del retrovisor, no suelta el timón del bus y lo mueve un poco al centro de la calle. Rafael decide asomar por la puerta y decir adiós a sus “perseguidores” que responden el saludo e ingresan nuevamente, por el portón de humanidades, el hombre con desconfianza, parece comprender que no era una persecución, pero de cualquier manera ha sido solidario esa noche, arriesgando su vida para salvar la de otro salvadoreño.
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“Ya me iba, porque no llegabas”, “Si hombre, disculpá pero se me hizo larga la reunión”, “Subamos que es el último bus” y parten hacia una colonia de las nuevas que van surgiendo en Miralvalle, mañana hay que madrugar. Dormirán allí, y saldrán como dos atletas corriendo por la mañana para llegar al punto de encuentro, la casa es lugar seguro, parientes del “Chino”, que es quien espera en la parada de buses. Llegan y un matrimonio muy joven los recibe con alegría, dos pequeños inquietan en la casa, se despiden, es hora de dormir. Ella pregunta a sus visitantes si han comido, Rafa dice que sí, el Chino, carcajada plena, dice que no y que es “paja, si de una reunión viene”, ella se mueve pronto a la cocina y en un chás, están comiendo una rica cena: huevitos, frijoles, pan, café, queso ¡de reyes! ¡Y Rafa zocando que dormiría con hambre! Solidaridad total, más tarde Rafael se entera de que son una familia parte de la Resistencia Nacional, porque llegarán el responsable de la zona, con su hijo (que funciona como seguridad) para verificar y garantizar. Rafa y el Chino duermen panza llena, corazón contento… Mañana ya será otro día.


viernes, 25 de noviembre de 2016

58 años y el país LMM



Melancolía Autor: Manuel Machado

Me siento, a veces, triste
como una tarde del otoño viejo;
de saudades sin nombre,
de penas melancólicas tan lleno…
Mi pensamiento, entonces,
vaga junto a las tumbas de los muertos
y en torno a los cipreses y a los sauces
que, abatidos, se inclinan… Y me acuerdo
de historias tristes, sin poesía… Historias
que tienen casi blancos mis cabellos.


A días de llegar a los 58 años, pienso en el pasado, vivo el presente y dejo de soñar en el futuro. Ha sido un año duro, Mercy se nos fue, otras ramas de la familia sufren ausencias cercanas... un problema de salud, me ausentó muchas veces del trabajo, y por un par de días me hizo pensar en cómo se ve la vida desde una silla de ruedas... pero hay proyectos que dan esperanza y si bien no sueño el futuro, hago la parte de mi esfuerzo para que llegue... a lo mejor lo hace...

Pienso embriagarme, como lo hice luego que dejé los sueños de juventud... cuando me convencí que el hombre nuevo sos vos o no es nadie... no podes cambiar a nadie, o sos vos con tus valores y principios o no es nadie.

El país... ¿para qué hablar de él? ya no merece, se dejó engañar, seguimos con un promedio PAES digno de cualquier gobierno de derecha... con un examen de admisión en la Universidad de El Salvador que parece más insalvable que el muro de Trump para soñar con crecer... con jóvenes protestando, sin saber porqué, contra la única sala constitucional decente que ha tenido este país, al menos mientra he permanecido con vida... Seguiremos siendo los tristes más tristes del mundo y seguiremos llorando borrachos por el himno nacional en las nieves del norte, los calores del desierto o la ausencia de la Patria y la familia.

Tamos jodidos Flaco, estamos como siempre decías vos en La Prensa: LMM

martes, 16 de agosto de 2016

A propósito de la situación financiera pública



Escuchamos informes, lamentos, predicciones catastróficas, y los responsables de todas esas desgracias están en el pasado, esa borrosa etapa de la que, muchos, no recordamos nada... no hay nombres, no hay fechas, ninguna investigación, ningún responsable acusado, en proceso o en la cárcel, y eso es porque la culpa de las desgracias de todos en El Salvador, no es de nadie.

Las desgracias llegarón solas, se construyeron solas, por algo somos los tristres más tristes del mundo...

Lo jodido es que si tuviera razón Buena Fe, en El Salvador nunca nos crecerán los sueños...

Buena Fe (duo cubano) "La Culpa"

No tuvo culpa quien nos inventó el dinero,
Ni el pobre chino que a la pólvora dio a luz,
Ni la oratoria encumbrada de los griegos,
Ni el carpintero de la tan famosa cruz.
Ni aquella bala, de andar perdida,
Ni los gusanos en la cosecha podrida.
Huérfana culpa vuela sin dueños,
Donde se pose, nunca crecerán los sueños
Nunca crecerán los sueños.
No tiene culpa el papel por lo que aguante.
Ni el instrumento por el disonante acorde.
Ni las costuras para que se vea elegante
La recia porra que cuelga del uniforme.
Ni los escombros, de haber caído
Ni los relojes de cuanto se ha envejecido.
Si corre el llanto,
Si no resulta,
Me duele tanto,
Cuando la culpa,
Ay, la culpa, la maldita culpa,
No la tiene nadie.
Ay, la culpa, la maldita culpa,
No la tiene nadie.

¿Cómo que no la tiene nadie?

Que no es lo mismo previsores que adivinos.
Que no es igual recitación, que improvisando.
Que es preferible quien lo intenta y ha perdido.
Que quien blasfema pero nunca va intentado,
Culpa sin rostro como incentivos
Para enfermarse de rechazo irreflexivo,
Lance unos golpes (Yo lance un acorde), se hizo esta rumba
Una ilusión como linterna en la penumbra.
Quiero esa culpa de empinar los imposibles
Que mis abuelos me obsequiaron en la infancia.
Denme la culpa de estallar cuando se arrime
La cobardía con disfraz de tolerancia.
Culpa coraje, culpa valiente
Esa otra culpa es la que aplaude el inocente.
Si corre el llanto
Si no resulta,
Lo que me jode,
Lo que me insulta
...que la culpa
La maldita culpav No la tiene nadie.

Guías de guaguancó:
Demasiao generales pa poco recluta.
Que a la muela de oro, le falta la pulpa.
Si no rasca el respeto, no pica la multa
A ese perro tan grande lo mata una pulga
Lo que grita la calle, el informe lo oculta.
Los que manchan la patria, la historia sepulta.

domingo, 14 de agosto de 2016

A propósito de 90 cumpleaños



Sentado frente a frente, hablamos del período especial, de cómo se sintió la caída del campo socialista, de cómo la vida cambió de un día para otro. Ligeramente más joven que yo, compartimos en la niñez y la adolescencia los sueños de justicia y libertad, esa borrosa imagen de felicidad para todos los ciudadanos del país, él en su Cuba bella y yo en la dictadura militar de El Salvador.

Entonces Cuba era esperanza, sueño en realización… me atrevo a sugerirle que se quede en El Salvador y el rechaza la idea, la revolución merece fidelidad y no te casa para divorciarte mañana, habrá que regresar a la Patria, esa borrosa combinación de territorio, gente, recursos, pero sobre todo cariño, amor…

Seguimos conversando, esa noche hace muchos años, de la vida diaria, repentinamente recordó cómo les gritó “gusanos” a los “marielitos” mientras lanzaban huevos y basura, entones me dijo: “hoy regresan y cuando llegan, como fueron nuestros vecinos nos conocen, llegan a tu casa, tocan la puerta y te entregan un paquete de huevos y con una sonrisa de venganza te dicen: ´Toma, para que repongas los que me lanzaste cuando me fui´ y sabes que es lo peor, ¡que debes agarrarlos porque no tenés comida!”.

Lo más significativo de esa noche fue el silencio compartido luego de esta confidencia, sus ojos se humedecen y los míos le acompañan, no es lo que soñamos, no es lo que luchamos, no es por lo que nos sacrificamos, a millas de distancia, compartimos un sueño que no ha sido posible, no por imposible, sino porque los que destinamos como dirigentes, lo traicionaron.

Pasó en Cuba, Pasa en Nicaragua, ¿Seguirá pasando en El Salvador?

miércoles, 20 de julio de 2016

Adiós Mercy



Ha sido difícil, este sentimiento se ha escondido por allí en algún lado, por mucho rato, apenas si me he quebrado cuando viejos camaradas que nos ayudaron para que te atendieran me abrazaron cuando les di las gracias por el apoyo.

Es raro, el tiempo ha pasado a mil por hora, vamos a ver a tu mamá y está más animada hoy, pero ha tenido bajones bien serios… hacés falta, pero ya descansas, ya disfrutarás de todo lo que sembraste y se cumplirá, según tu fe, la vida nueva, sin enfermedades, sin dolor, sin pobreza, todo puro amor.

Yo solo debo agradecerte haber sido mi hermana, haberme querido como lo hiciste, haberme apoyado incondicionalmente, haberme orientado hasta con tu típico “no seas loquito”, me alejé mucho de la familia, lo se ahora que te has ido, porque hay tantos años que no convivimos, porque hay tantas aventuras que vivimos solos por separado, así fue, los sueños me oscurecieron el panorama y me alejé. Pero aun en la distancia, siempre estuviste junto a los demás hermanos, hermanas, a mis padres, a la familia. Siempre estuvieron allí…

Hoy la distancia es eterna, pero como antes, siempre seguirás en mi corazón. Adiós Mercy...